(El Nuevo Herald) ¿Por qué a algunos fumadores en cadena de 90 años no les da cáncer pulmonar mientras otras personas que fuman mucho menos terminan muriendo de ese mal? ¿Por qué algunas personas pueden disfrutar un cigarrillo de vez en cuando sin enviciarse mientras otros se hacen adictos prácticamente desde la primera bocanada?. La respuesta, al menos en parte, podría estar en sus genes. Read the full story
