Las personas que llevan una vida sedentaria -es decir, no hacen ningún tipo de actividad física ni caminan los 30 minutos por día que aconsejan los médicos- favorecen el envejecimiento natural de su esqueleto y son propensas a sufrir dolores musculares y de huesos, muchas veces crónicos. Reumatólogas indican algunos de los ejercicios más convenientes para que la musculatura no se debilite ni se atrofien las articulaciones. Leer más..

