(Revista Consumer) Un trastorno basado en la asociación de un alimento o un plato concreto con la sensación de peligro, malestar profundo y con una experiencia muy desagradable. “No me gusta la carne”. “Pero, ¿la has probado?” “No, y no quiero porque me da asco”. Este diálogo aliña las comidas de numerosos padres con sus hijos pequeños. Sin embargo, el rechazo irracional a determinados alimentos no es un comportamiento exclusivo de los menores de edad. Son muchas las personas adultas que sienten un profundo rechazo a probar un alimento nuevo. Tanto en un caso como en otro, la comunidad científica cataloga la repulsión a un alimento concreto o la aversión a ingerir una determinada comida como un tipo de fobia hacia los alimentos o hacia el acto de comer. LEER MAS










