Por Néstor Sappietro - La espera, ustedes saben, no viste siempre el mismo traje. A veces, anda serena; y otras, anda de angustia. Hay una espera distinta a las otras, es la más feroz, la más bestial… La espera del desguarnecido, la del que no tiene nada. La espera del que se subió a una ilusión que cambiaría su vida de una buena vez, y ahí está, con esa ilusión hecha jirones viendo como pasan los días sin que nada suceda. Read the full story
