La revolución tecnológica ha llegado hasta el bosque de Ndoki, al norte del Congo con un fin ecológico: proteger los árboles. Para determinar qué ejemplares no deben ser talados, los pigmeos han aprendido a manejar ordenadores portátiles y GPS. Uno de los árboles “intocables” es el ’sagrado’, que las mujeres de este grupo seminómada eligen para sus rituales de fertilidad. Read the full story
