La separación de una pareja suele tener a los hijos como víctimas. Puede llegar a la “padrectomía”: sacar al otro de la vida del niño. La patología causa graves efectos psicológicos en el menor. Con frecuencia, el divorcio de los padres termina privando a los hijos de la presencia, atención y cariño de uno de los progenitores. En ocasiones se encuentran procesos depresivos importantes en los niños. Privar a un chico de uno de sus padres es violencia psicológica y causa daño. Leer más..

