Hay que crear los pobres para vivir de ellos. Los esclavos fueron considerados seres humanos cuando el modelo de sociedad tuvo la necesidad de cobrar impuestos. Hasta sentenciaron que tenían alma. Si podían pagar tasas, debían tener almas. Lo mismo ocurrió con las mujeres y los pueblos originarios de América latina. Son 220 millones de seres humanos que no saben qué significa la palabra mañana o qué sentido tiene el concepto de futuro. El hambre es un negocio más. Si se analizan las grandes riquezas que proceden de la alimentación, los medicamentos, la vestimenta y el transporte; habrá que notar que aquello que es consumido por las mayorías como necesidad imperiosa termina siendo un fenomenal negocio para pocos. LEER MAS










