Mentira viene del latín mens, mente. Tiene una estructura compleja, de tipo teatral. Supone entender la expectativa de quien la escucha, entrar en la mente del interlocutor. En este sentido, el mentiroso no sólo es un expositor de hechos, sino un creador. Los mentirosos tienden a evitar las palabras “yo” y “mi” cuando relatan sus historias embusteras. El mentiroso usa el humor o el sarcasmo para evitar un tema. Las historias de los mentirosos carecen de detalles sobre los hechos. “Cuando se miente, se está bajo un tipo de ‘carga cognoscitiva’, lo que significa que hay mucho en qué pensar” dice Matthew Newman, investigador de la Universidad de Texas en Austin. El mentiroso vive en un constante estado de ansiedad. El FBI busca detalles y detecta las inconsistencias en los escritos, descubriendo así las mentiras. ¿Para qué mentimos? “En general, mentimos para obtener algún beneficio, poder, estatus, dinero, sexo. Mentir nos permite conseguir lo que queremos mediante la manipulación y la explotación de otros individuos. También mentimos al ocultar información. LEER MAS










