Cada vez más familias africanas desesperadas embarcan a niños solos de hasta 12 años en un peligroso viaje por mar hacia Europa para que puedan trabajar y enviar dinero a casa. “Es un fenómeno peligroso”, considera Simone Moscarelli, representante legal de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Lampedusa, isla mediterránea italiana y frecuente lugar de arribo de inmigrantes ilegales. Entre enero y marzo de este año, casi 3.000 personas cruzaron a Lampedusa desde África, y 111 murieron hasta entonces. “La migración se está volviendo más joven”. Read the full story
