(BBC mundo) Parece la excusa perfecta para un hombre incapaz de casarse o de formar una relación duradera de pareja: la culpa está en sus genes. Una nueva investigación descubrió una variante genética que afecta a una importante hormona que se cree está relacionada con los vínculos emocionales. Estudios en el pasado llevados a cabo con ratas revelaron que esta hormona -llamada vasopresina- afecta la capacidad de los animales de permanecer monógamos. LEER MAS










