Arvid Carlsson Premio Nobel de Medicina en el año 2000 por su investigación sobre la dopamina. A partir de este hallazgo estudia la eficacia de la L-dopa, cuya aplicación en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson ha sido fundamental. “Muchos investigadores actúan como jefes de marketing de las farmacéuticas y comprometen a la ciencia.” Dulce y apasionado, el doctor Carlsson, que sigue yendo al laboratorio cada día, es de una sinceridad de las que empiezan por uno mismo: no es el primer Nobel que se queja aquí de cómo la investigación está subordinada a la búsqueda de beneficios de las farmacéuticas. Aún investigo, ergo soy joven. Nací en Suecia. Tres hijos, dos hijas y once nietos: me divierto. Soy agnóstico, no sé si hay algo más allá. Creo en un capitalismo con regulaciones: la medicina está en la dosis.” LEER MAS







