David Hufford, profesor de la Universidad de Stanford, analiza en la revista The Global Spiral el papel de lo que el llama “tres experiencias espirituales videntes” muy concretas: las visitas durante el duelo (por parte de los difuntos), las experiencias cercanas a la muerte, y la parálisis del sueño con percepción de presencia. Según él, estas experiencias han sido tratadas durante el siglo XX como fruto de un desorden mental. Sin embargo, los estudios científicos realizados desde la década de los 70 las van llevando cada vez más al terreno de la normalidad. Estas experiencias, señala Hufford, son beneficiosas psicológicamente y, además, conllevan una transformación espiritual de aquéllos que las sufren. LEER MAS









