Las estadísticas dicen que 40 millones de niños de entre 5 a 17 años trabajan explotados en todo el mundo como empleados domésticos. A menudo tal categoría es un eufemismo cruel. Muchos de ellos son en realidad esclavos, felpudos humanos al arbitrio de su patrón o patrona. Mende Nacer tenía 12 años cuando fue raptada en su aldea de Sudán, en 1994, y vendida como mucama a unos acomodados compatriotas. Trabajaba 18 horas al día sin salario, sin posibilidad de estudiar, sin salir jamás. Cuando terminaba su inacabable jornada la encerraban con llave en un cobertizo sin luz, sin agua. Comía sobras. «Te destruye. No eres nadie, eres una cosa, la propiedad de alguien» dice Mende LEER MAS









