Mientras que los políticos, nuestros empleados, que paradójicamente ganan más dinero que el empleador, tienen más derechos y mejor calidad de vida que los ciudadanos, se dan el “lujo” de creerse omnipotentes. Mientras se dan el “lujo” de insultar, patotear, amenazar, hacer señas obscenas, como vulgares mentales que son a los ciudadanos. Mientras se dan el lujo de escupirnos los corazones, con mentiras y subestimaciones. Mientras que los ciudadanos les pagamos a diputados/as, senadores, ministros, etc, “guardaespaldas” de nuestros bolsillos para que los protejan de sus sucias conciencias y negociados… Al pueblo le suceden cosas… Como por ejemplo la muerte de dos hermanitos en Viedma el 16 de Junio, cuando la casilla, nidito de pobres, donde habitaban se incendió. Daiana y Emanuel de 4 años murieron abrazados. “Murieron abrazados. No murieron por amor, murieron con más amor del que muchos de nosotros podremos dar alguna vez. Estos niños quemados vivos ni siquiera se enteraron de los memorables debates de la resolución 125. Tampoco resucitarán aunque las retenciones sean ley de la Nación. Para ellos, para muchos, para nosotros es tarde. Hasta las lágrimas llegan tarde”. Read the full story
