Ya se donaron más de 15.000 pares en la Argentina. Primero visitaron el comedor Los Piletones y luego viajaron a Misiones, recorriendo escuelas y comunidades indígenas. El norteamericano Blake Mycoskie hace dos años vino a la Argentina para mejorar sus habilidades como polista y, en pleno campo, descubrió que existían las alpargatas. Quedó cautivado por la comodidad y la sencillez del calzado gaucho y ya no gaucho y se le ocurrió fabricarlas con materiales más sofisticados, incorporarles diseño y darles un fin solidario sin descuidar el negocio: por cada par que vendiese donaría otro para chicos de bajos recursos. Web: Toms Latino Leer más..

