Argentina - En Lavalle, los Huarpes, siguen peleando por su territorio. Pero ahora tienen otro problema: los análisis del agua que consumen detectaron arsénico, boro y otros tóxicos. Allí, perdidos, en el Norte, lejanos como el desierto que habitan. Pero, aún en la distancia, son una pequeña voz -son lo que hoy se llama “una minoría”- que pide lo que les dio siempre La Pachamama, lo elemental, lo que les quitaron tras la Conquista: la tierra y el agua, porque el fuego que los empuja está siempre presente y eso se nota en el aire que se respira en el desierto. LEER MAS









