Buenos Aires, Argentina. Por Vecinos Memoriosos. Si vinieran unos tipos y les dijeran: “Señora, señor: venimos a matarlos”, creemos —esperamos— que ustedes no les responderían “de acuerdo, arreglemos, ¿cuánto pagan?”. Pero lo que no haríamos individualmente lo estamos haciendo como sociedad: decimos “señores, la minería a cielo abierto, el cultivo de soja, con sus desmontes y herbicidas y agroquímicos venenosos, todo eso es muy dañino, garpen si quieren hacerlo, pónganse con retenciones y regalías bien grosas…”. ¿Valdría la pena? ¿Para qué?, ¿Para comprarnos espléndidas tumbas? LEER MAS









