Más tecnología, más globalización y más urbanización generan dietas que incluyen alimentos con un alto nivel de grasas e hidratos de carbono no refinados. Esto se combina con la escasa actividad física y trae como consecuencia alteraciones en el organismo. Estos cambios producen enfermedades crónicas, incluyendo varios cánceres como los de: mama, colon, próstata y esófago. La mala nutrición, el exceso de alcohol y la falta de actividad física son influencias importantes sobre el riesgo de padecer cáncer. LEER MAS









