(Reuters) - El medicamento para bajar de peso rimonabant, de Sanofi-Aventis SA, no logró desacelerar una medición clave de enfermedad cardíaca en pacientes obesos con grasa alrededor de la cintura y aumentó el riesgo de padecer ansiedad y depresión, revelaron el martes investigadores. Los científicos estadounidenses dijeron que más del 40 por ciento de los pacientes que tomaron el fármaco, comercializado como Acomplia en Europa, desarrollaron problemas psiquiátricos y uno se suicidó.
No obstante, las personas que consumieron la medicación mostraron signos de mejora en una medición secundaria de la enfermedad arterial coronaria, lo que sugiere que el fármaco debería estudiarse más, según el estudio, presentado en una reunión del Colegio Estadounidense de Cardiología, en Chicago.
El medicamento de Sanofi no está aprobado para la venta en Estados Unidos, ya que el año pasado un panel de expertos desaconsejó su autorización debido a preocupaciones sobre riesgos psiquiátricos.
“Lo que tenemos aquí es cierta evidencia mixta sobre la desaceleración del avance (de la enfermedad) y un incremento definitivo en los episodios adversos psiquiátricos,” dijo en una entrevista el doctor Steven Nissen, de la Clínica Cleveland, quien dirigió el estudio.
El equipo analizó el medicamento en pacientes obesos con enfermedad cardíaca para ver si podía desacelerar el avance de la aterosclerosis, que es la acumulación de grasa, calcio y otros depósitos en las arterias.
Se estudió específicamente a personas con grasa abdominal, dado que son quienes más peligros de salud corren.
La investigación, publicada en Journal of the American Medical Association, incluyó a 839 pacientes de América del Norte, Europa y Australia, quienes tomaron rimonabant o placebo por 18 meses.
Los expertos usaron ultrasonido intravascular para medir directamente los depósitos grasos en las arterias.
Si bien el fármaco de Sanofi ayudó a reducir la grasa abdominal y mejoró el flujo sanguíneo, no logró cumplir la meta principal del estudio que era disminuir una medición de placa arterial específica conocida como Volumen Porcentual de Ateroma.
El equipo también halló que el 43,4 por ciento de los pacientes que tomaron el fármaco tenían efectos colaterales psiquiátricos, como depresión o ansiedad, comparado con el 28,4 por ciento de las personas que tomaron placebo.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)

