Están en mayor riesgo las personas que conviven con mayores de 50 años, niños de hasta 5 años de edad, embarazadas, enfermos renales, hepáticos, inmunosuprimidos diabéticos, cardíacos y asmáticos. Los casos de gripe denunciados oficialmente en la Argentina crecieron más de un 10 por ciento el año pasado con respecto al 2006, por lo cual distintos especialistas advirtieron que es necesaria la vacunación para tratar de evitar una mayor propagación del contagio esta temporada.
En ese sentido, advirtieron que las personas que conviven con mayores de 50 años, niños de hasta 5 años de edad, embarazadas y enfermos crónicos -como diabéticos, cardíacos y asmáticos- deberían vacunarse para “minimizar el riesgo de contagio a esos grupos”, que son los más vulnerables a las complicaciones de esta enfermedad.
Así lo señalaron distintos especialistas durante un Simposio denominado “Gripe en niños y adultos: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos?”, organizado por la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (FUNCEI) y la Fundación Argentina de Infectología Pediátrica (FAIP), con el auspicio del PAMI.
La gripe o “influenza” es particularmente peligrosa para quienes forman parte de los denominados “grupos de riesgo”, y según las recomendaciones internacionales, deberían vacunarse contra la gripe los más de 12 millones de argentinos que integran dichos grupos.
Pese a ello, según lo señalado por los especialistas, las tasas de vacunación en dichas poblaciones son bajas: cada año se vacunan menos de 4 millones de personas, y se producen unas 22.000 internaciones y 3.600 muertes a causa de la gripe y sus complicaciones, en todo el país.
Según datos de la Dirección Nacional de Epidemiología (DIREPI), hubo más de 1.128.388 casos de influenza denunciados en 2006, y 1.258.704 en 2007.
Estas cifras no sólo indican un crecimiento en la prevalencia de la enfermedad, sino que “marcan un incremento del 10% en los casos de gripe del año último con respecto al anterior”, advirtieron.
“Los pacientes con patologías crónicas tienen que recibir sí o sí la vacuna todos los años. Los que tienen diabetes, asma, EPOC, enfermedades cardiovasculares, los enfermos renales y hepáticos, no pueden pasar por alto esta medida, porque en ellos una gripe puede significar una catarata de complicaciones que los lleve al hospital e incluso a la muerte”, afirmó el especialista Daniel Stamboulian, presidente de FUNCEI.
Pero a pesar de ello, agregó que “no se vacunan en la medida que hace falta, y cualquiera de nosotros los puede contagiar. Por eso, todas las personas que convivan con pacientes de grupo de riesgo les harán un bien al protegerse de la gripe. Es un pinchazo que puede salvar una vida”.
Por su parte, Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y asesor médico de la FAIP, indicó que “los niños que están dentro de los grupos de riesgo deben vacunarse lo antes posible, ya que el año pasado, por ejemplo, el pico de actividad de la gripe fue en mayo, y hubo muchas más hospitalizaciones, en parte debido a la asociación de la gripe con otra enfermedad común en la infancia, la bronquiolitis”.
“Es fundamental vacunar a los niños ya que no sólo sufren más la gripe -las tasas de hospitalización en menores de dos años es semejante a la de mayores de 65-, sino que además la transmiten a sus mayores”, enfatizó López.
Dentro de los denominados grupos de riesgo, figuran quienes convivan o estén en contacto estrecho con adultos mayores de 50 años de edad, con niños menores de 5 años o embarazadas y quienes convivan o trabajen cerca de personas que sufran enfermedades crónicas de base (cardíacos, asmáticos, diabéticos, enfermos renales, hepáticos o inmunosuprimidos).
También quienes trabajen o asistan a instituciones cerradas (geriátricos o internados) y docentes y personal que concurra a establecimientos educativos (jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias, universidades o terciarios).
Fuente: Diario Uno

