“El campo está analizando levantar el paro por 48 horas para dar “un ejemplo de grandeza” ante la sociedad, y permitir de esta manera que el pueblo pueda abastecerse de los insumos necesarios”. Decía Thoreau: La autoridad del gobierno (porque gustosamente obedeceré a aquellos que pueden actuar mejor que yo) es una autoridad impura: porque para ser estrictamente justa tiene que ser aprobada por el gobernado. No puede tener derecho absoluto sobre mi persona y propiedad sino en cuanto yo se lo conceda. Me complace imaginar un Estado que finalmente pueda darse el lujo de ser justo con todos.
Jamás existirá un Estado realmente libre e iluminado hasta cuando ese Estado reconozca al individuo como un poder más alto e independiente, del cual se deriva su propio poder y autoridad y lo trate de acuerdo a ello.
Me complace imaginar un Estado que finalmente pueda darse el lujo de ser justo con todos, y que trate al individuo con respecto; más aún, que no llegue a pensar que es inconsistente con su propia tranquilidad si unos cuantos viven separados de él, no mezclándose con él, sin abrazarlo, pero cumpliendo con su obligación de vecinos y compañeros. Un Estado que produjera este fruto y lo entregase tan pronto estuviese maduro abriría el camino para otro Estado, aún más perfecto y glorioso, que yo he soñado también, pero que aún no he visto por ninguna parte.
Autor: Henry David Thoreau - Libro Desobediencia Civil

