Alumnos de escuelas estatales y privadas de la Ciudad de Buenos Aires dedicaron parte de su jornada de ayer a reflexionar acerca de la importancia del diálogo en relación con la fragmentación suscitada en la sociedad a raíz del conflicto entre el sector agrario y el gobierno nacional. “Con el diálogo se podría evitar la violencia.” Así resumió Rodrigo Bonomi, de 11 años. “Hay personas que hacen cosas que no deberían hacer”, terció Naila Chadad, de 11 años.
“Los clubes de fútbol apoyan a las barras bravas, y así se está destruyendo a un deporte tan lindo como el fútbol”, opinó Karim, alumno de primer año del Colegio Argentino-Arabe Omar Bin Al Jattab, donde chicos y chicas participaron de un encuentro con el ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, como parte de la jornada ‘La ciudad educa desde el diálogo’, impulsada por el gobierno local.
“Con el diálogo se podría evitar la violencia.” Así resumió Rodrigo Bonomi, de 11 años, el encuentro que ayer él y sus compañeros de clase tuvieron con el ministro de Educación de la ciudad, Mariano Narodowski, en un aula del Colegio Argentino-Arabe Omar Bin Al Jattab.
El ministro quiso ir a ese colegio del Centro Islámico de la República Argentina para vivir la jornada “La ciudad educa desde el diálogo”, que promovió en los distintos establecimientos educativos de la ciudad.
Teniendo en cuenta los acontecimientos de la última semana -el conflicto del campo y sus repercusiones-, el gobierno porteño llamó a las escuelas estatales y privadas a promover acciones de reflexión y diálogo como “herramientas de encuentro, reconocimiento, aceptación y convivencia con el otro para la resolución de conflictos”.
La carne, los cortes de ruta y los precios de los alimentos estuvieron sobre el tapete, pero no agotaron las inquietudes de los chicos, que fueron desde el respeto a las costumbres de los otros hasta las peleas en los estadios de fútbol.
Peleas en las canchas
Así, los alumnos del colegio árabe le comentaron al ministro que, hace un tiempo, prometieron lealtad a la Bandera en un acto en la cancha de River con estudiantes de muchas escuelas. “Nos divertimos mucho”, contó uno de ellos.
“Es como una enseñanza que dan los chicos a los adultos”, les dijo el ministro, al advertir que ellos pudieron prometer la Bandera donde muchas veces hay agresión.
El fútbol estuvo presente en una conversación que Narodowski mantuvo después con algunos alumnos. “Es una falta de respeto al deporte, porque hay muchas familias que quieren ir a la cancha a ver a sus equipos y no pueden”, le dijo Karim Amores, alumno de primer año, de 13 años.
“Yo hoy por hoy cuando voy a la cancha de Boca con mi papá estamos mirando para todos los costados por si hay algún problema. Y en realidad el país tiene violencia y ya no se puede vivir con tanta violencia que hay.”
“¿Y cuál te parece que es la causa de la violencia en las canchas?”, le preguntó Narodowski. “El problema es que los clubes de fútbol apoyan a las barras bravas”, contestó Karim. “Si uno les pregunta, van a decir que no, pero por ellos se está destruyendo un deporte tan lindo como el fútbol.”
Su compañero Farid Salech, de 13 años, hijo del presidente del Centro Islámico, apuntó: “Es una falta de cultura, porque se enojan por perder… tienen que saber que pueden ganar y pueden perder”.
“Hay personas que hacen cosas que no deberían hacer”, terció Naila Chadad, de 11 años, que subrayó el valor de conversar, de la comunicación “con un emisor y un receptor”.
Narodowski apuntó que en países europeos se pudo evitar la violencia en las canchas: “Es para aprender”.
“Sí -se entusiasmó Karim-, las canchas no tienen alambrado. Es como si uno estuviera mano a mano con los jugadores. Es muy admirable.”
“¿Ustedes creen que los argentinos podemos solucionar esos problemas?”, preguntó el ministro.
“Sí, podemos”, dijo Carolina Nasif, de 11 años. “En el colegio lo que aprendemos es a respetar a los demás. Que es una de las cosas en las que siempre nos insisten: respeten, respeten.” La directora del nivel inicial, licenciada Soraya Seibaa, de pantalones y con pañuelo en la cabeza, sonrió, complacida. Y Karim agregó: “Mi viejo dice que antes, cuando daba la vuelta olímpica Boca, la hinchada de River la aplaudía”.
Allí Narodowski acudió a sus recuerdos: “Soy de Atlanta; el rival eterno es Chacarita. Cuando yo era chico, iba a la cancha de Atlanta, pasaba por debajo de la hinchada de Chacarita y no pasaba nada. Hoy las hinchadas están separadas”.
Todos coincidieron en que la violencia no es inevitable, que hay que dialogar y respetarse.
Estaba allí José María del Corral, presidente del Consejo de Educación del Arzobispado de Buenos Aires. En su órbita, hubo diversas acciones. En el colegio salesiano Pío IX prepararon una producción literaria; en el Mater Ter Admirabilis, de Schoensttat, una reflexión, y en el Inmaculada Concepción, de Constitución, comentaron un mensaje del cardenal Jorge Bergoglio sobre el diálogo. En tanto, un docente del colegio San Agustín contó a LA NACION que allí hubo clases normales.
Mientras en la escuela N° 9 Pedro de Mendoza, de La Boca, Liliana Cerruti, vicedirectora, dijo que allí siempre realizan jornadas para resolver conflictos a través del diálogo y que esta vez los chicos trabajaron con periódicos, en el colegio Mitre, de Once, una vicerrectora confesó que el anuncio llegó tarde el viernes y no se pudo preparar nada. Por eso, el ministerio dispuso que las acciones de diálogo continúen en la semana.
Al irse del Colegio Argentino-Arabe, el cronista vio el comedor, donde almorzaban unos 200 alumnos. El encargado comentó: “Hoy están comiendo vacío, a pesar del paro”.
Por Jorge Rouillon
De la Redacción de LA NACION
Ciudad Educativa
* La jornada de reflexión dispuesta por el gobierno porteño se realizó en cumplimiento de la ley 2169, que hace un tiempo declaró a Buenos Aires como Ciudad Educativa. Las actividades se extenderán a todos los colegios durante esta semana, ya que muchos de ellos no recibieron a tiempo el material del Ministerio de Educación y no pudieron preparar acciones específicas para promover el diálogo.
Comedores Escolares
La situación de los comedores escolares “se va a tornar muy compleja en los próximos días”, a causa del desabastecimiento provocado por el paro agrario, sostuvo el secretario general de Suteba, Roberto Baradel. El docente explicó que en la provincia de Buenos Aires “hay 8.800 establecimientos que, entre almuerzos y copa de leche, alimentan a 1.500.000 chicos”.
Fuente: ANDI - y La Nación

