La historia comienza en 1998 cuando Ryan tenía tan solo seis años y en su clase de primer grado aprendió que millones de personas en África morían y enfermaban por carecer de agua potable. Ryan Hreljac es el fundador de Ryan´s Well Foundation dedicada a recaudar fondos para construir fuentes de agua potable en países en vías de desarrollo. Con ayuda de sus socios, hasta el momento la fundación construyó 329 pozos de agua en 14 países lo que ha modificado la vida de por lo menos 491,625 personas.
Por Andrea Méndez Brandam
La historia comienza en 1998 cuando Ryan tenía tan solo seis años y en su clase de primer grado aprendió que millones de personas en África morían y enfermaban por carecer de agua potable.
Mientras Mrs. Prest, su maestra, explicaba que en África muchos niños deben caminar diariamente varios kilómetros para acceder a un mínimo de agua potable y que a veces tan solo setenta dólares serían necesarios para construir un pozo de agua, Ryan soñaba con conseguir ese dinero y hacer la diferencia.
Apenas regresó a su casa se lo hizo saber a sus padres y prometió hacer tareas en el hogar a cambio de esa suma. Al cabo de cuatro meses Ryan era poseedor de esos setenta dólares y se puso en contacto con una organización que se dedica a construir pozos de agua para encontrarse con la realidad de que el costo superaba lo que él tenía y se elevaba a dos mil dólares. Esto no lo detuvo. Sus padres, La Cruz Roja, vecinos, amigos y hasta incluso niños de preescolar, hicieron colectas para alcanzar la suma necesaria.
Ryan se convirtió en el portavoz de la gente carente de agua en los países en vías de desarrollo. Su historia ha inspirado a muchos a asumir responsabilidad por los sinsabores del mundo, ya sea en sus propias comunidades, o como Ryan, en sitios muy lejanos. Ayudó a recaudar mas de un millón de dólares y ha respaldado cientos de proyectos de agua y salubridad en 14 países en vías de desarrollo, 7 de los cuales están en África.
El poder de uno mismo
Ese compromiso conmovedor de Ryan con África a tan temprana edad y estando tan lejos le ha traído mucha publicidad desde que comenzó su misión. Aunque el es realmente un poco tímido (hasta que llegas a conocerlo) este tipo de atención le agrada pues de esta forma las dificultades de África también reciben publicidad a través de su historia.
Muchas personas han oído ya su mensaje- más de cien millones en el último conteo- a través de sus charlas, entrega de premios, entrevistas en programas de televisión y cientos de artículos en revistas, periódicos y en la red. Los asociados y simpatizantes de Ryan incluyen agencias de gobierno, varias organizaciones técnicas en el campo, compañías del sector privado y filántropos.
Ryan también llevó su mensaje del “poder de uno” a muchas personas influyentes, incluyendo ecologistas destacados, jefes de estado, la realeza y líderes religiosos. Sus charlas se dan tanto en pequeños salones de clases como también frente a miles de personas en las escuelas, clubes cívicos, universidades y conferencias, siempre llevando el mensaje de que todas las personas, no importa donde vivan, merecen tener este servicio tan imprescindible que la mayoría de nosotros damos por seguro: EL AGUA POTABLE.
A pesar de que su residencia es en Ontario, Canadá, durante los últimos diez años Ryan viajó por varios países visitando lugares remotos y en Uganda conoció a Jimmy, un joven con el que mantenía una amistad vía e mail que actualmente vive con el y se ha convertido en su hermano, además de Keegan y Jordan.
Fundacion Ryan’s Well
La particularidad de esta fundación es que está teñida de la visión fresca de un niño de 6 años. Su misión: recaudar fondos para que el agua potable llegue a miles de personas en África y otros países en vías de desarrollo es una idea simple, cargada de sentido común y de amor al prójimo.
“Si las personas no tienen acceso al agua potable, se enfermarían e inclusive hasta pueden morir”, fue el pensamiento de Ryan a los 6 años, y decidió entonces dedicarse por completo a desarrollar responsabilidad, apoyo y oportunidades para que los niños y jóvenes puedan contribuir a la sociedad a través de la colaboración internacional.
Ryan también supo reconocer el valor de trabajar en equipo, por lo que en su fundación se unen los esfuerzos de sectores del sector publico y privado.
“El poder de uno” es lo que Ryan pregona en las charlas que actualmente da en distintos lugares del planeta contagiando a los jóvenes e inspirando nuevos proyectos.
Fuente: Noticias Positivas









