Rosario - Trasponiendo los límites del idioma, las etiquetas van en ruso y en rumano. Se trata de la primera consolidación de la planta en Rosario. Infusiones en tierras extrañas. La costumbre del mate trasciende, es sabido, fronteras geográficas y culturales. La yerbatera La Hoja, de capitales locales, dio un paso más en explotación de mercados externos y logró avanzar en la consolidación de clientes en Europa del este extendiendo sus ventas a Polonia y Moldavia.“Hay consumidores nativos que lo toman de la misma manera que nosotros. Están cerca de la vieja Rusia, las bajas temperaturas, el hábito de la infusión existe con fuerza”.
(Info 341) A la participación de La Hoja en el mercado ruso, donde comercializa sus productos hace unos 3 años, hay que sumarle esta nueva de la firma Martin y Cía. que en los últimos 60 días, logró entrar en mercados no tradicionales, allí donde la poderosa misionera Taragüí todavía no lo lograron. En el caso del primer destino, lo hizo con tres pallets (unos 6 m3 de un total de contenedores de 20 pies) de mercadería, utensilios de yerba mate, mates, bombillas y el vernáculo mate-termo, o matermo de 500 cm3 y 250 cm3.
“El último 17 abril, a través de una firma que vende productos exóticos, nos hacen un segundo pedido, con el que la marca La Hoja se consolida y se hace tradicional”, contó Santiago Quiñones, licenciado en comercio exterior, que trabaja en la yerbatera como asesor externo desde 1998.
Imaginando las frías temperaturas de aquel continente tan lejano, los polacos parecen tener predilección por la yerba mate La Hoja en presentaciones de un kilo, medio y 250 gramos. También se remitió a ese país la variedad de La Hoja con yerbas serranas, yerba Don Lucas (otra marca de Martin y Cía.), con y sin palo, en 1 kg., 500 y 250 gramos, yerba mate Concepción sin palo, yerba mate Insignia y yerba Palermo, todas propiedad de la yerbatera rosarina.
También se despachó yerba mate en saquitos, para mate cocido, la hoja y Don Lucas, en las tres presentaciones, estuches de 25, 50 y 100 saquitos
Para Quiñones, el éxito en el este europeo tiene sus razones: “Hay consumidores nativos que lo toman de la misma manera que nosotros. Están cerca de la vieja Rusia, las bajas temperaturas, el hábito de la infusión existe con fuerza”, argumentó.
Si bien el pedido representa para la compañía unos 5 mil dólares en mercadería, hay indicios de que la relación comercial funcionará: “se repite en breve, es probable que se haga un envío similar para ver si la yerba tiene mayor aceptación”, adelantó.
Pocos deben haber imaginado, hace 117 años, que la yerbatera La Hoja, exportaría a varios países del mundo, cuando se trabajaba en la planta de Ayacucho y Mendoza. Mucho menos que se iba a vender a Moldavia, pago que por entonces ni tenía ese nombre.
Mate a la moldava
Moldavia, emplazada en el sur este de Europa cerca de Ucrania y del Mar Negro, recibió en el envío que Quiñones detalló, un contenedor completo tras una negociación que empezó noviembre y terminó en abril.
Lo que fue a Moldavia son casi 30 m3 de mercadería, un container de 20 pies completo, consolidado en nuestra ciudad. “Es la primera consolidación de la planta en Rosario. Toda la mercadería fue envasada en formato de comercialización internacional, con envoltorio en termopaquetes contraíbles de 1 kg, de 500 y 250 gramos.
Trasponiendo los límites del idioma, las etiquetas van en ruso y en rumano. Los productos a pedido del distribuidor moldavo son yerba La Hoja, estilo medio y ¼ kilo, Don Lucas de 1kg , 500 y 250 gramos, Don Lucas sin palo, de 1 kg , 500 gramos, saquitos de mate cocido con la presentación de La Hoja y Don Lucas, en packs de 25 , 50 y 100 saquitos. También llegaron los matermos La Hoja de 250 cm3 y 500 cm3. “Despachamos 3.000 bombillas de distintos tipo, 1500 mates calabaza, 1500 mates especiales de palo blanco revestidos en aluminio. Unos 26 mil dólares en nuestra primera venta”, detalló Quiñones .
“Vendíamos regularmente a Rusia, pero estos dos mercados son totalmente nuevos, la negociación nos llevo de febrero a marzo, el tema de la traducción de etiquetas, rótulos para envases comunes. Hubo que ponerse de acuerdo, hablando semi ruso, semi polaco”, bromeó.
Lo de Moldavia también se puede repetir, es por la yerba mate en saquitos, que tiene aceptación por la influencia de Rusia. “El cliente que tenemos, que nos lleva mercadería desde hace 3 años, estandarizo la yerba mate con Don Lucas con palo, y empezaron a entrar otras yerbas nacionales”, afirmó.
Pero esta aventura exportadora no termina allí: las intenciones ahora son exportar a los EEUU, Canadá, México y España. Para eso, participaciones en ferias internacionales en Bolivia, Colombia, Uruguay, la FISA (en Italia), Expo Paraguay, la Feria Alimentaria de México seguirán siendo parte de la estrategia.
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