Italia – Por Iñaki Berazaluce para La informacion. “Menos mal que existe Facebook! Al menos he descubierto a tiempo que me iba a casar con un CERDO TRAIDOR!. Firmado: su ex-novia y los 548 invitados a nuestra ex-boda”. Que tiran más dos tetas que dos carretas (de invitados) es de sobra conocido. Y que Facebook lo carga el diablo, aún más. Y es que cualquier cosa que se suba al popular sitio es susceptible de ser utilizado contra alguien en un juicio. O en una boda. Este es el caso de Valeria A. una italiana de 28 años que ha anulado el enlace con su prometido, Antonio M. (de “Meños”, suponemos) después de encontrar en Facebook la cara del mismo en situación ciertamente embarazosa. Ayudada por un amigo, pegaron las octavillas por todas las estaciones de autobuses y trenes que encontraron a su paso, así como por todos los edificios de oficinas próximas al lugar de trabajo de Antonio.
Al parecer, al bueno de Antonio se fotografió en la actitud que se puede ver en la imagen, taciturno y pensativo intentando decidir qué hacer con los grandes pechos de una mujer sobre su cabeza. Y a sólo unos días de la boda.
La novia, ciertamente enojada al consultar el perfil de su próximo marido, empapeló con la instantánea toda la capital italiana. Ayudada por el amigo gay que toda novia tiene, pegaron las octavillas por todas las estaciones de autobuses y trenes que encontraron a su paso, así como por todos los edificios de oficinas próximas al lugar de trabajo de Antonio.
En los panfletos, además de la cara de pánfilo del susodicho, se podía leer “Menos mal que existe Facebook! Al menos he descubierto a tiempo que me iba a casar con un CERDO TRAIDOR!. Firmado: su ex-novia y los 548 invitados a nuestra ex-boda”.
Las pilladas en Facebook están a la orden del día. Precisamente hace sólo tres días una trabajadora suiza de una aseguradora fue despedida después de ser descubierta navegando por la página durante una baja laboral. La mujer dijo que no podía trabajar frente al ordenador porque tenía que estar a oscuras por prescripción médica, pero su perfil de Facebook registró actividad, una acción por la que la compañía Nationale Suisse la puso de patitas en la calle.
La mujer se defendió diciendo que había estado navegando en Facebook en la cama desde su iPhone y acusó a su empresa de espiar a sus empleados al enviarle un misteriosa solicitud de amistad que permitió cazarla on-line.










