Raúl Soto: Libre como el viento


Reportaje al músico Raúl Soto
Exclusivo para Bahianoticias.com

Raúl Soto, clarinetista, saxofonista y flautista. Nació en Río Gallegos, el 9 de marzo de 1963. Desde hace años radica, por elección, en la ciudad de Bahía Blanca. Realizó sus estudios primarios en la escuela Nº 6 y los secundarios en el colegio Claret. Comienza sus estudios musicales de clarinete a la edad de 16 años con Carmelo Azzolina en forma particular y luego en el Conservatorio Provincial Nº 8. A los 19 años ya estaba realizando prácticas con la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca. Actualmente continúa como clarinetista en la Sinfónica. Paralelamente nos deleita con su genialidad como saxofonista, interpretando música popular.
Su leyenda personal….

¿Quién es Raúl Soto?

Un músico.

Define ¿qué es la música para vos?

Todo.

Hay un cuento “Un saxo en la niebla” de Manuel Rivas que cuenta la historia de amor en que la música juega un papel fundamental. Es la historia de un niño, que sus padres de pequeño le regalan un saxo, y le obligan a aprender a tocar. Un día iba por la calle con su saxo en el estuche y se cruza “casualmente” con un señor, jefe de una banda de música, que andaba buscando un saxofonista, y lo invita a integrar la banda. Al tiempo fueron a un pueblo a actuar, conoció y se enamoró de una chica. El niño representa los sentimientos a partir de la música.

¿Qué sentimientos despiertan en ti la música?

La música la tomo como una religión. Es libertad, es Amor. La música acaricia el alma, genera alegría y tristeza. Es la que une al músico con el público en el sentir, y eso le permite al músico transmitir cada vez mejor.
La música no tiene techo. Imagina a la música arriba de todo, es el aire; luego viene el músico, en el medio y luego el público, abajo, que la escucha. Se genera una energía que nunca se gasta. Es indispensable que el público nos escuche.

¿Qué es ser músico?

Ser músico es un oficio. Cuando uno toca un tema de un amigo compositor es un salto al vacío… Música nueva en el aire.

¿Cuándo nace tu amor por el saxo? y ¿por qué lo eliges como expresión de tu espíritu?

A los 19 años y apareció solo, después de escuchar a un tipo con un “instrumento de metal y boquilla de clarinete” que me dejó sorprendido. Fui a mi profesor y me dijo que era un saxofón y que si podía tocar clarinete también saxofón. Lo elegí por el sonido.

Antes de empezar a aprender… ¿Qué sentías, que emociones se generaban en tu mente y corazón, cuando escuchabas el sonido del saxo? y ¿Quién fue tu inspirador?

Me transportaba, volaba, era un viaje interior y el Jazz el inspirador. El Jazz es un escuela. La creatividad de los grandes genios es la que me nutre.

¿Qué es la creatividad?

Es disciplina, trabajo y veinte por ciento talento. Desde los 19 años, cuatro horas por día, todos los días, práctico saxo y los fines de semana cuando actúo es una forma de prácticar también, eso es lo que te permite crear. Personalmente no me considero un talentoso, lo mío es trabajo y transpiración. La mayoría de las cosas las resuelvo con oficio. Uno tiene un monstruo interior que es el creador, pero no hay que permitir que ese monstruo nos domine.

¿Cuáles han sido y son las consecuencias de ser vos mismo?

En muchos casos, la soledad.

¿Por qué instrumentos de viento? Lo relacionas con la libertad? con tu espíritu libre?

Se dió así.

¿Sientes que la vida sigue el compás del viento cuándo tocas?

No, el tiempo se detiene.

Héctor Berlioz el gran compositor Francés y quien tanto confiara y ayudara en sus comienzos a su amigo Adolphe Sax, el inventor del saxofón, comparaba el sonido de saxofón con la dulzura de un ángel, ¿Vos, con qué comparás su sonido?

Lo comparo con el sonido del saxo que es único. No se parece a nada. El primer y más perfecto instrumento y sonido que existe, es la voz humana y luego el saxo como instrumento perfecto.

¿Quién fue tu Héctor Berlioz?

Mi tío, Genaro Soto, director de la Banda de Comunicaciones 181.

Todas las personas, en cualquier actividad que elijamos desarrollar, tenemos maestros que nos van enseñando, guiando, pero siempre hay uno que será para nosotros inolvidable, porque es un puente para que podamos cumplir con nuestros sueños.

El otro día leí un cuento sobre la resilencia que relata la historia de J.J Cole, un gran saxofonista que aprendió de niño, a los 5 años a tocar de oído el saxo, que le sacaba a su padre. Cuando por “cosas de la vida”, a los 9 años terminó en un reformatorio, tuvo un profesor de música que supo “captar” su don. J.J no sabía el nombre de ninguno de los temas que tocaba en su saxo, pero el profesor si los conocía, de modo que no sólo le explicó a J.J qué era lo que estaba tocando, sino también como tocar mejor, extrayendo nuevas sonoridades a tan elástico instrumento al que comparaba con la textura del melocotón. El profesor le trajo un día un melocotón para que lo tocara, cuando lo hubo hecho, le dijo: “Así tienes que tocar el saxo, con esta textura, guardalo por unos días y luego te lo comes, los melocotones se pueden sustituir”.

Un recuerdo para tu maestro, ese puente que te ayudó a cumplir tu sueño de niño, ese ser humano que será inolvidable para vos, que te enseñó a tocar el saxo con la textura de un melocotón y “captó” tu don….

Fueron dos. Carmelo Azzolina, ex solista de flauta de la orquesta Sinfónica de Bahía Blanca y Rubén Molinari, clarinetista, solista de la orquesta Sinfónica de la Plata y ex solista de Bahía Blanca. Me ayudaron y aún me ayudan mucho. Mi agradecimiento eterno a ellos.

A tu entender, quienes fueron los más grandes saxofonistas, ¿Quiénes te provocan lágrimas en los ojos y eriza la piel cuando disfrutas de su arte?

Uy, muchos… Sólo algunos…. John Coltrane, Dexter Gordon, Stan Getz, Michael Brecker.

Cuando una lee las historias de vida de los grandes maestros saxofonistas, del jazz, del blues, se encuentra que en general hay historias de vidas muy difíciles, de carencias económicas, pero sobre todo afectivas en la niñez que conmueven. Pero y lo más maravilloso de todo, es que con una tremenda voluntad, capacidad para sobreponerse a profundos dolores, fe en sí mismos, disciplina y trabajo, salieron adelante.
Cuando los escucho, cuando los disfruto, los relaciono con el llanto del niño interior. Esa forma tan pasional de sentir y expresar la vida a través de la música que tienen, con tanta fuerza. Sus cuerpos vibran y se contorcionan cuando interpretan, sus ojos se llenan de lágrimas… Es como que realizaran una catarsis de antiguas penitas…

¿Qué opinas al respecto? ¿Qué relación encuentras en esto: sufrimiento y este sendero músical específicamente? ¿Crean a partir del vacío existencial?

Van bajando cable a tierra. El dolor es un motor muy potente para la creación, aunque no es mi caso.

¿Qué quieres transmitir cuando compartes tu arte?

Quiero transmitir y descargar mis emociones. Nosotros no usamos la música, ella nos usa a nosotros. No alcanzaría diez vidas para entenderla. Yo toco para generar vibraciones en el alma de la gente, buenas o malas, pero no intrascendentes.

¿Por qué Bahía Blanca?

Porque es la ciudad que elegí y ella me eligió a mi.

¿Hay equilibrio entre lo que das y recibes en esta ciudad?

Para mi si, no me quejo. Se adaptarme.

¿Dónde has sido invitado a participar como clarinetista o saxofonista?

Punta del Este, Cancúm, Buenos Aires, Italia, Francia, Alemania y Bélgica.

¿Cuéntanos de los CDS que tienes grabado como invitado?

He grabado con Peladoski; Grupo Volpe, tango Contemporáneo; La Llave; Kriptonita Chimichurri; Masturbanda Rock; Pablo Koll, cantautor de Buenos Aires; Franco Barberón, cantautor; Carlos Persia, cantante melódico; Cerebrios, y otras participaciones más.

¿Cuál es la pregunta que nunca te hicieron y estás esperando?

Si me quiero casar.

Un recuerdo que quedará grabado en tu corazón…

Fuera de la música, la época del colegio secundario. Hermosa!

¿Asignatura pendiente?

Aprender y tocar el piano, me encanta.

¿Qué respuesta esperas de la vida?

Salud y más música. La otra no la conozco, no la niego… Es que uno vive como va pintando la vida…

Las generaciones que nos preceden, cuando vayan a llevarte flores, con que legado de vida se encontrarán que les ha dejado…

Aquí yace alguien que tocó el saxo…

Y a muchos, como a mí, nos ha tocado el corazón con tu gran talento, conseguido a tráves de la disciplina, el trabajo y la transpiración… Haces vibrar nuestras almas cuando te escuchamos.

Gracias Raúl, por permitirme adentrarme en tus sueños, en tu exquisito sentir y en tu oficio de músico, al que indiscutiblemente Amas.

Contacto con Raúl Soto
E-mail: info@bahianoticias.com
Bahía Blanca - Argentina

Reportaje: Silvia Paglioni

Bahianoticias.com - Bahía Blanca- Argentina


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