La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ofreció ayer sábado su primer discurso en las sesiones ordinarias del Congreso. A la hora de abordar el tema de la seguridad, aseguró que “no podemos tener leyes para delincuentes de lesa humanidad y para los comunes. Las leyes son para todos los delincuentes”, a lo que agregó que se han aumentado los recursos para la Justicia.
(Agencia NOVA) Con la apertura formal del 126º período de sesiones ordinarias del Congreso, en plena Asamblea Legislativa desarrollada en el Senado de la Nación, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ofreció este sábado su primer discurso en ese marco, y efectuó declaraciones de importancia, flanqueada por Eduardo Fellner, titular de la Cámara Baja, y Julio Cleto Cobos, de la Cámara Alta.
Haciendo especial alusión a la inseguridad, y al “libre paso” que muchos delincuentes tienen al ser apresados –sobre todo los menores de edad-, afirmó que “la clave de la democracia es que las leyes son iguales para todos”. Por otra parte, destacó que “uno de los objetivos es llegar a la pobreza de un dígito en este bicentenario”, además de subrayar que es clave que los sectores vinculados a la producción y la exportación obtengan financiamiento, y asegurar que el país “puede sostener precios internos que permitan calidad de vida a nuestra sociedad y al mismo tiempo fuertes saldos exportables”.
“Nuestro país pudo llegar por primera vez en 13 años a una desocupación de un dígito, frente a aquel 22% que deshonraba la historia de todos los argentinos”, destacó al presidenta, y afirmó que uno de los objetivos en este bicentenario es “llegar también a la pobreza de un dígito”, a lo que recordó que en su discurso de asunción el 10 de diciembre aseguró que “mientras haya un pobre nadie podrá estar conforme”.
Posteriormente, afirmó que es clave que los sectores vinculados a la producción y la exportación obtengan financiamiento.
Por otra parte, aseguró que el país “puede sostener precios internos que permitan calidad de vida a nuestra sociedad y al mismo tiempo fuertes saldos exportables”.
Además, señaló que “estamos ante la oportunidad histórica, de que este ciclo de crecimiento inédito pueda sostenerse hasta 10 o 20 años”, y remarcó que “por primera vez en la Argentina abordamos la planificación estratégica del desarrollo de la inversión pública en todas las provincias”.
Posteriormente se refirió a la cuestión energética, respecto de lo que expresó tener “clara conciencia de que la integración es el único camino posible”.
Sobre la educación, adelantó que el Gobierno lanzará en pocos días, a través del Ministerio de Educación, un plan de finalización de la escuela primaria y secundaria y sentenció que “no hay peor educación de la que no se imparte y no hay peor escuela pública que la que está cerrada”.
Asimismo aseguró que “el tema pendiente de la educación es su calidad”, agregó que 2008 “será el año donde deberemos sancionar una nueva ley de educación superior”, y llamó a “articular lo académico con lo económico” y “la escuela con la salud”.
A la hora de abordar el tema de la seguridad, aseguró que “no podemos tener leyes para delincuentes de lesa humanidad y para los comunes. Las leyes son para todos los delincuentes”, a lo que agregó que se han aumentado los recursos para la Justicia.
Casi sobre el final de su discurso, la Presidenta pidió a Inglaterra que “permita a los familiares de los que murieron en Malvinas ir en avión para la inauguración del monumento que ellos mismos han construido”, hecho que generó aplausos generalizados.

