A los valores en alza, se le suma la falta de algunos productos en las góndolas. Dentro de los alimenticios, el aceite de girasol es el bien que más escasea y en algunos comercios venden estos productos con cupos de dos unidades por compra.
Tal como lo habían adelantado algunos comerciantes, cada vez es más fuerte la escasez de algunos productos alimenticios. La falta más evidente es la de aceite, en especial de girasol, y su insuficiencia se acentúa sobre todo en los comercios minoristas, y en los que están ubicados en los barrios más alejados del microcentro mercedino.
Como sucede también en otras provincias del país, a los aumentos consecutivos de numerosos bienes de la canasta familiar, se le suma la falta de aceite, harina de trigo y algunos de sus derivados.
Si bien la falta más evidente en Villa Mercedes, es la de productos oleaginosos -sobre todo en los comercios más pequeños o “de barrio”-, suelen escasear la harina tres ceros y algunos productos derivados.
En los hipermercados de la ciudad se sentía fuertemente la falta de aceite, sobre todo de girasol. Aunque por el alto volumen de ventas de este tipo de comercios, también faltaban aceite de maíz y de mezcla. Además, el límite de compra era de dos unidades por persona. Mientras tanto, no había problemas con el abastecimiento de aceite de oliva, producto menos requerido por los clientes, ya que tiene otro tipo de uso y un costo más elevado.
Por otra parte, en los supermercados, las pocas unidades de aceite que había, eran de segunda marca. Además, no podía conseguirse aceite Natura, producto incluido en la canasta de primera marca acordada entre el gobierno nacional y los principales supermercadistas y distribuidores del país.
Con respecto a la entrega del aceite Natura, un comerciante del microcentro mercedino comentó en la semana que “desde hacía 15 días los proveedores no entregaban ese producto”. Y además agregó que la última vez que recibió esa mercadería, sólo le entregaron una caja que contiene 15 unidades, lo que no es suficiente para dar abasto a la demanda de los clientes.
Desde noviembre de 2006 el precio del aceite está regulado por el gobierno nacional. Las grandes refinadoras cuentan con un subsidio para mantener fijo el precio interno del aceite envasado, sin embargo, los aumentos se precipitan a lo largo del país y llegan a esta ciudad.
En los minimercados y almacenes ubicados en las cercanías de la plaza Pedernera, tampoco se conseguía aceite Natura. En todos ellos reinaba la presencia de segunda marca, con un aumento considerable en sus precios.
De acuerdo a un relevamiento llevado a cabo por Adelco a nivel nacional, el aceite mezcla experimentó también una fuerte suba. De enero a febrero, tuvo un aumento de casi el 16%. Por otra parte, según el mismo informe, la harina de trigo se encuentra entre los cinco productos que más aumentaron, con un ascenso del 28,71%.
En Villa Mercedes los precios también siguen esta tendencia. En el local ubicado en Lavalle y Pringles, el precio del aceite Cocinero por 900 ml era de 6,49 pesos, mientras que los envases por un litro de aceite girasol de segunda marca también estaban entre los 6 y 8 pesos.
En un comercio ubicado sobre calle Lavalle frente a plaza Pedernera, sólo se conseguían aceite de segunda marca. El litro de aceite de girasol marca Florencia, costaba 7,90 pesos.
Por otra parte, los comerciantes comentan que la escasez de aceite se debe a “que no es la época del girasol”. De esta forma, la poca producción por factores estacionales y la alta demanda por parte de los consumidores, incidiría en la escasez que se presenta en las góndolas de los comercios.
Por último, hay comerciantes que aseguraron que se corre un fuerte rumor entre los distribuidores: “En los próximos días el precio del litro de aceite de girasol se dispararía a 10 pesos”.
Según los números del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en un poco más de seis años, la categoría de “aceites y grasas” acumula un aumento del 217,8%.
Fuente: Cuenca Rural
