La ONG Médicos sin Fronteras, denuncia que sólo están llegando a un 3% de todos aquellos que los requieren con urgencia. La vida de 20 millones de niños y niñas menores de cinco años afectados por desnutrición aguda severa pende de un hilo. El grave estado en el que se encuentran se ha visto agravado por la crisis alimentaria provocada por el encarecimiento de los alimentos. Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) han hecho un llamamiento para ayudar a estos pequeños. Estos niños pueden ser curados si se ponen de inmediato a su disposición avances nutricionales
La ONG señala que estos niños pueden ser curados si se ponen de inmediato a su disposición avances nutricionales como los alimentos terapéuticos. “Los llamados RUTF (siglas en inglés de Ready to Use Therapeutic Food) contienen los nutrientes esenciales que los niños menores de dos años requieren para evitar caer enfermos, y por lo tanto son un instrumento altamente eficaz cuyas tasas de curación superan el 90%, lo que supone un cambio radical en la respuesta médica a la desnutrición infantil en los últimos años”, explica MSF.
Sin embargo, estos preparados, que se presentan en sobres cuyo contenido consiste en una pasta alimenticia con los 40 nutrientes esenciales de origen animal que los niños necesitan, sólo están llegando a un 3% de los que los requieren con urgencia.
“No se trata sólo de enviarles comida. Las madres y los padres, así como los pediatras, saben muy bien que la desnutrición no se resuelve con cualquier tipo de alimentos. Los niños pequeños necesitan nutrientes esenciales adaptados a sus necesidades específicas para crecer y seguir con vida. Estos alimentos terapéuticos son un cambio vital y representan una auténtica revolución en el tratamiento con éxito de la desnutrición en sus fases más agudas”, afirma Carlos Ugarte, responsable de la Campaña contra la Desnutrición Infantil de MSF en España.
“Al no necesitar agua potable para su preparación y poder distribuirse en régimen ambulatorio bajo la supervisión de las propias madres y cuidadores, se multiplica exponencialmente el número de niños que pueden acceder a su tratamiento -comenta Ugarte-. El tradicional ingreso hospitalario de los niños desnutridos agudos severos ahora se limita a aquellos que presenten otras complicaciones médicas. El resto puede seguir el tratamiento desde sus hogares con el suministro de los alimentos terapéuticos en cantidad necesaria y una sencilla supervisión periódica hasta su total curación. Los RUTF verdaderamente funcionan. Tenemos una solución médica y hay que hacerla llegar adonde hace falta”.
Más de 150.000 tratados al año
MSF está tratando a más de 150.000 niños al año con RUTF. Actualmente la crisis humanitaria que se vive en varios países de África está provocando un número cada vez mayor de pequeños con desnutrición, incrementándose, como en el caso de Somalia, en un 400% los atendidos en los proyectos de la organización. Sólo en mayo, atendió a 2.500 nuevos niños. Igualmente, en el sur de Etiopía los equipos de la ONG ya han atendido a más de 9.000 niños con la misma enfermedad.
“En Etiopía hemos visto el cambio radical que supone el uso de los alimentos terapéuticos. Para los más pequeños es como pasar de la muerte a la vida. Los niños que inician el tratamiento recobran de tal modo el peso y la salud que cuesta reconocerles”, asegura Cristina Bosch, responsable médica de la intervención nutricional de MSF en Etiopía. “Es un avance médico impresionante -añade- el hecho de que sólo tengas que ingresar a los casos más complicados, y que gracias al tratamiento se curen más del 90%. Esto te permite tratar a muchos más niños”.
MSF insta a una revisión de la calidad de las ayudas alimentarias dirigidas a los niños en edad de crecimiento por parte de los países donantes, como es España, a fin de asegurar que las distribuciones realizadas a través de las agencias de la ONU incluyan alimentos que respondan a sus necesidades nutricionales concretas. A su juicio, la estrategia debería fijar unos estándares mínimos para la ayuda alimentaria destinada a los niños por edades y a las mujeres embarazadas y lactantes.
Fuente: Consumer Eroski
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