Alrededor de tres de cada 10 hombres recibieron golpes por parte de su pareja en algún momento de su vida, indicó uno de los pocos estudios sobre violencia doméstica y salud masculina. “Muchos hombres son víctimas de violencia doméstica, aunque no escuchamos hablar de eso”. El 14,2 por ciento de los hombres de entre 18 y 54 años dijo que había sufrido violencia de parte de su pareja en los últimos cinco años, mientras que el 6,1 por ciento la había padecido el año anterior.
Por Anne Harding - NUEVA YORK (Reuters Health) “Muchos hombres son víctimas de violencia doméstica, aunque no escuchamos hablar de eso”, dijo a Reuters Health el doctor Robert J. Reid, de la University of Washington, en Seattle, coautor del estudio.
“A menudo, ellos no lo mencionan y los médicos no preguntamos. Queremos que esos hombres sepan que no están solos y que existen recursos disponibles”, añadió el experto.
El equipo codirigido por Reid había analizado en un estudio previo la prevalencia y las consecuencias para la salud de violencia doméstica contra mujeres afiliadas a un plan de salud.
En el nuevo estudio, publicado en American Journal of Preventive Medicine, el equipo analizó una muestra de 420 hombres afiliados al mismo plan.
Los investigadores les preguntaron a los participantes si habían sufrido abuso físico y no físico, como amenazas contra su seguridad, conductas controladoras (por ejemplo, con quienes podrían reunirse y a dónde podrían ir) y apodos. “No estamos hablando de discusiones o desacuerdos menores”, explicó Reid.
El 14,2 por ciento de los hombres de entre 18 y 54 años dijo que había sufrido violencia de parte de su pareja en los últimos cinco años, mientras que el 6,1 por ciento la había padecido el año anterior.
Las tasas eran menores entre los hombres mayores de 55: el 5,3 por ciento había sufrido violencia en los últimos cinco años y el 2,4 por ciento en los 12 meses previos.
El 30,5 por ciento de los hombres menores de 55 años y el 26,5 por ciento de los mayores dijeron que habían sido víctimas de violencia doméstica en algún momento de su vida. Alrededor de la mitad de la violencia sufrida había sido física.
Con todo, no era tan dura como la que habían sufrido las mujeres en el estudio previo: entre el 20 y el 40 por ciento de los hombres la calificaron como grave, comparado con el 61 por ciento de las mujeres de la investigación anterior.
Los hombres no solían abandonar la relación después de un acto violento; la mayoría de los varones expuestos a violencia no física la habrían padecido en múltiples ocasiones, a menudo durante varios años y con la misma pareja.
Pero en la mayoría de los casos, la violencia física había durado menos de un año.
El equipo observó que los hombres que habían sufrido violencia doméstica tenían más problemas mentales y emocionales que el resto, en especial los mayores.
Durante una entrevista con Reuters Health, Reid dijo que era posible que un porcentaje de la violencia sufrida sea una consecuencia de actos violentos de los propios hombres, lo que el estudio no pudo responder.
La intención de este estudio no fue desmerecer la violencia doméstica contra las mujeres.
“Aún debemos prestar mucha atención a la violencia contra las mujeres, pero la violencia está tomando varios caminos: contra las mujeres, los niños y los hombres y queremos frenarla en todas sus formas”, señaló el equipo.
Reid recomendó que toda persona expuesta a violencia doméstica, incluidos los hombres, hable con el médico o recurra a las líneas de atención a víctimas.(fin)
FUENTE: American Journal of Preventive Medicine, 2008

El libro de la licenciada Silvia Fairman “El hombre maltratado por su mujer (una realidad oculta)” es uno de los primeros trabajos que se atrevieron a tocar este tema Argentina.
Como es un tema tabú del que prácticamente no se habla, también es sumamente difícil encontrar estadísticas fidedignas.
Según el “Manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar”, un 3 por ciento de los casos de violencia familiar está dirigido contra el hombre. Sin embargo, en países como Gran Bretaña o Estados Unidos, el número de las denuncias de violencia contra el hombre alcanza una magnitud comparable a la ejercida contra la mujer.
De acuerdo al libro, una relación de violencia es una relación de tortura que puede llegar a impedir la reacción de la persona afectada. Los factores más comunes para que un varón no se separe o haga la denuncia cuando es castigado física o psicológicamente son culturales, sociales e individuales y están en estrecha relación con las causas que originan este fenómeno. “Si el hombre es muy machista, o le tiene temor a las burlas es muy posible que trate de esconder el problema”, dice Fairman.
En muchos casos, el hombre no devuelve el golpe porque conoce su fuerza, que es mayor que la de su mujer y no quiere causarle daño alguno. Además, cree que, siendo él hombre, puede controlar la situación. Pero se equivoca. “Ellos no se dejan maltratar por placer y ocultan o niegan esta situación.
De chicos también aprendieron a no expresar sus emociones especialmente en situaciones con gran contenido afectivo con ésta”.
Si bien no se debe generalizar, hay características comunes entre los hombres sujetos a violencia por parte de su mujer:
- sufrimiento,
- vergüenza,
- pobre autoestima,
- culpa,
- inhibición,
- propensión a la humillación
- temor de tomar una decisión al respecto.
En el mundo real, existen algunos casos reconocidos de violencia psicológica, que ni siquiera se ha pretendido ocultar.
Dalí era maltratado por Gala, su mujer, Federico Chopin, ya enfermo, por la suya, George Sand.
“Cuando en nuestra sociedad el poder ha sido siempre uno de los atributos masculinos, es inadmisible que este hombre reconozca ante sí mismo y ante los demás la estrepitosa caída de su omnipotencia”, aclara la psicóloga.
Victimas de maltrato femenino señalan que la soledad que sienten también es denominador común:
“A mis amigos no se los puedo contar porque se burlarían de mi. Cuando se pone muy violenta y no la reconozco solo atino a quedarme callado y esperar lo que pueda pasar conmigo”, cruda realidad que muchos varones callan explica la psicóloga.
Que dice la legislación
En la Argentina rige la Ley nacional Nº 24.417 sobre Protección contra la Violencia Familiar que expresa: “Toda persona que sufriese lesiones o maltrato físico o psíquico por parte de alguno de los integrantes del grupo familiar podrá denunciar estos hechos en forma verbal o escrita ante el juez con competencia en asuntos de familia y solicitar medidas cautelares”.
El juez podrá adoptar, al tomar conocimiento de los hechos motivo de la denuncia, las siguientes medidas cautelares:
- Ordenar la exclusión del autor, de la vivienda donde habita el grupo familiar;
- Prohibir el acceso del autor al domicilio del damnificado como a los lugares de trabajo o estudio;
- Ordenar el reintegro al domicilio a petición de quien ha debido salir del mismo por razones de seguridad personal, excluyendo al autor,
- Decretar provisionalmente alimentos, tenencia y derecho de comunicación con los hijos.
En la provincia de Buenos Aires la Ley 12.569 estipula que “se entenderá por VIOLENCIA FAMILIAR, toda acción, omisión, abuso, que afecte la integridad física, psíquica, moral, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito del grupo familiar, aunque no configure”.
La Resolución 314 del Ministerio del Interior que crea el programa “Las víctimas contra las violencias” que propicia un plan de asistencia y prevención con el objeto de proteger a las víctimas menores de edad de la prostitución, el maltrato, las violencias, familiar y sexual, y la explotación infantil.











24 Mayo 2008 a las 9:19 pm
hay las mujeres…las mujeres!!! son hermosas ,son el simbolo de la belleza ,de la pasion, del desEo…….por eso no jodamos mas homBres!!!
SOLO SIRVEN PARA ANDAR DE NOVIO Y COMO AMANTES , DESPUES SE TRASTORNAN , SE PONEN POSECIVAS , IRRITANTES ,OBSECIVAS , FRIJIDAS NEUROTICAS ..NO NO!!!
SOLO LAS AMO PERO SIN COMPROMISO ….NO CAIGAN , POR FAVOR PIENZEN!!!!