Peligran investigaciones y docencia por falta de GAS desde hace DOS MESES. Famosa por los premios Nobel salidos de sus claustros, las actividades pueden cesar a menos que se punga en marcha un plan de contingencia de emergencia.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), una de las mayores de Latinoamérica, con tres Premios Nobel salidos de sus claustros, carece de gas desde hace dos meses, por lo que se encuentran en peligro las actividades de docencia y de investigación de no ponerse en práctica un plan de contingencia de emergencia.
Entre 5 y 7 millones de pesos estiman las autoridades como gasto para renovar las instalaciones dentro del edificio, mientras desde el rectorado de la UBA procuran conseguir esos fondos mediante una partida especial del Gobierno nacional.
La falta de gas en los laboratorios provoca que se suspendan muchísimas investigaciones que realizan los profesores, mientras los estudiantes no pueden cursar algunas materias porque no pueden de realizar los trabajos prácticos.
A pesar de que comenzaron las clases normalmente, la situación pone en peligro la continuidad de las mismas.
En la última reunión del Consejo Superior de la UBA, el 12 de marzo pasado, se aprobó solicitar al Gobierno fondos para realizar las obras que permitan restablecer el servicio de gas en la facultad de Medicina.
El órgano máximo de la Universidad de Buenos Aires declaró a los claustros en estado de movilización y alerta por este tema y resolvió, además, solicitar fondos para encarar obras de infraestructura integrales en todas las facultades.
El rector de la UBA, Rubén Hallú, que se encuentran finalizando algunos proyectos para rehabilitar el suministro de gas en Medicina sin que haya peligro de pérdidas.
“No es un tema sencillo -agregó- porque primero hay que elaborar el proyecto ejecutivo y después ejecutarlo, no sólo es un problema de plata ya que es una obra de envergadura”.
El rector dijo que la semana próxima “mantendrá una serie de reuniones en el Ministerio de Planificación Federal ya que todas las unidades académicas tienen problemas de infraestrucura en alguna medida”
Precisó además que “hemos puesto un arquitecto exclusivamente para abordar este tema, que es un problema serio, pero no es menos serio el abandono que tienen los edificios de la UBA en materia edilicia desde hace 50 años”.
Los profesores y estudiantes de Medicina esperan la ejecución de un plan de emergencia que consistiría en colocar paneles eléctricos e instalar cañerías de gas que vayan por afuera del edificio.
Las actividades en la Facultad fueron suspendidas el 7 de marzo pasado por acuerdo entre profesores y estudiantes ante la falta de gas, pero luego de la sesión del Consejo Superior, una delegación se reunió con Hallú y acordó esperar hasta el mes que viene las gestiones que pueda efectuar ante el Gobierno.
“Hay voluntad política de parte del gobierno de atender esta necesidad de la UBA, ya que no es sólo la facultad de Medicina la que tiene problemas sino que es algo común a todas las unidades académicas”, dijo el rector.
Los problemas de falta de gas también se notan, aunque en menor magnitud, en las facultades de Farmacia, Odontología e Ingeniería, mientras que Ciencias Sociales también tiene inconvenientes de infraestructura relacionada con la demora en la construcción de su nuevo edificio en el barrio de Constitución.
Fuente: 26 NOTICIAS










