Bahianoticias.com por Silvia Paglioni. Lo que voy a compartir en esta nota realizada a este genial artista argentino, nacido en General Daniel Cerri, Julio Alessandroni, es sólo el lunch. Vendrán otros reportajes hasta llegar a saborear mental y espiritualmente el mas exótico de los postres. El mundo interno de las personas que se dedican al arte, en general, no todos, es de una riqueza que no tiene límites, me refiero a los artistas auténticos como lo es él. En el caso de Julio específicamente, en un reportaje se transciende el tema relacionado a sus obras, la exposición o el mundo de la pintura, hay algo más… Es tan exquisito, delicado y vulnerable su espíritu, y es tan sabio y simple para transmitir el significado de la vida, que una, en vez de continuar preguntando se queda en silencio discerniendo la enseñanza lanzada entre pinceles y acuarelas y que sirven para aprender a luchar contra el virus de la mediocridad.
Habla con un respeto y amor hacia sus maestros de arte y de vida que conmueve. A muchos de ellos los llama sabios, y a uno lo compara con Sócrates como es el caso de su queridísimo amigo Juan Carlos Martínez Alva, cineasta, escritor y poeta que le dejó un legado que está cumpliendo: “Nos ha tocado en suerte, la vida de los imponderables Cristos y Quijotes y tenemos que tener bien afiladas las lanzas de lapiceras y pinceles para luchar contra el virus del egoísmo hasta asesinarlos de amor justiciero”.
Yo lo comparo a Julio Alessandroni con él divergente, como él, filósofo Diógenes de Sínope, quien caminaba la vida buscando hombres honestos. Para Diógenes, la virtud es el soberano bien y los honores y las riquezas son falsos bienes.
Dice Julio: “El aplauso fácil, el consenso elogioso, no van conmigo, yo estoy operado de todo eso. Estoy operado de la hipocresía, la conozco, no porque la practique, sino por la gente que conocí. Ya te das cuenta como caminan, como miran, como hablan… Admiro a los auténticos”.
Creo que una de las mayores virtudes que un ser humano puede permitirse es el de ser sensible… “El día que perdemos nuestra sensibilidad, perdemos la vida…”, expresa Julio.
Los primeros acordes que emiten su corazón, de la escucha efectuada a Julio Alessandroni, Artista Plástico.
Surrealista para pintar y para vivir porque sabe vivir y plasmar la realidad interior y exterior que nos circunda, logrando que aflore y se unifique el inconsciente colectivo.
Además, es tan generoso y humilde que enseña a pintar y enseña a vivir… Dos artes deliciosas al precio de una y lo más importante… El sigue aprendiendo también.
JULIO ALESSANDRONI: http://www.artistasdelatierra.com/artistas/alessandro
En la Galería de imágenes de Bahianoticias: http://www.flickr.com/photos/bahiablanca/sets/72157621984443068/ podrán contemplar algunas obras de Julio. Todas las fotos fueron sacadas para Bahianoticias.com por Silvia Paglioni. Todos los Derechos Reservados.
Su experiencia… Su bellísimo y poético sentir
“Yo viví una infancia muy particular… Mi Padre era muy alegre y desde que yo nací siempre ví como con mi madre, se daban un beso en la boca. Se tuvieron un amor impresionante, eso no era acostumbramiento. Tuve una adolescencia feliz también”.
“Creo que con la alegría no aprendemos demasiado. Desgraciadamente se aprende con la tristeza, con las cosas que nos pasan…porque sino nos pasa nada… ¿De qué podemos hablar? Hay personas que creen que saben todo pero es un imbécil si se piensa así. No alcanza ni esta vida ni otra para saber.”
“Todos tenemos en la vida una misión inexorable. Aquel que tiene una vocación en el arte es inexorable manejar la técnica. Necesariamente se tiene que tener un estudio previo”.
“Antonio Berni que fue mi maestro, me dijo una vez: “Mira Julio, si vos querés ser un artista en serio, pasá por la vereda de enfrente de las escuelas de Bellas Artes. Hoy, después de tanto luchar, andar, caminar y de tanto conocer gente de gran altura, grandes pintores, grandes escultores y escribientes, me di cuenta que tenía razón. Yo veo gente que está recibida y no le fluye en la mano lo que el piensa, porque no lo sabe. Entonces, eso es tirar pintura en una tela y después hacer retórica.”
“Los que no tienen una misión sobre un tema, afortunadamente, el tiempo se los devora…no dejan ni rastros. Los auténticos, por más que pase el tiempo siempre van a salir adelante. Siempre pasó en el arte. Franz Schubert para poder subsistir tenía que dar clases, no lo podía hacer con su arte. Hoy, el planeta tierra lo conoce, pero cuando vivía no lo conocía nadie”.
“El critico de arte… Una cosa es cacarear como hacen los críticos y otra cosa es poner el huevo”.
“La pintura está incorporada en mi. Nunca dije: “Me voy a dedicar a esto”, es innato en mí. Yo a los cuatro años sabía leer y escribir porque mi mamá me había enseñado. Me gustaba dibujar también. Esto fluyó sólo, es innato”.
“Yo me dediqué toda la vida a esto. Subsistir y vivir son dos cosas diferentes. Yo, con la subsistencia no estoy viviendo. Para subsistir laburé de lo que venga, nunca tuve problema de trabajar en lo que sea para ganar dinero, porque no vivo en el limbo, pero para vivir tengo lo que yo tengo y voy a morir arriba de un caballete”.
“Necesariamente es una misión y cumplirla es comprometerse con el mundo. Debemos ser más universalistas porque el que esta abajo sufre lo mismo que el que esta arriba. Los seres humanos lloramos también…”
“Al artista en serio lo discriminan. Al artista auténtico lo discriminan, no a todos los artistas. El artista que no dice nada hace un arte oficial conveniente pero el arte que está comprometido… Cuidado con este… Uno tiene que hacer mucha fuerza para luchar contra estos molinos de viento”.
“Otra cosa que tiene que sufrir el arte es la definición de, esto me gusta o aquello no me gusta, no es así, tienen que buscar de lo bueno lo mejor”.
“Todos somos únicos y cada uno tiene su forma de pintar, de escribir o de hacer música. Hablando de lo auténtico, siempre”
“Lo que me ha hecho mucho daño y sigue es la impotencia que se genera a través de la política, de algunos medios que están tirando adentro de una bolsa todo junto, desde arte hasta artesanía. Yo respeto a los artesanos. Puede haber muchos que tocan el piano, pero creadores no”.
“El día que perdemos nuestra sensibilidad, perdemos la vida. Cultivar la sensibilidad en estos tiempos es muy difícil… “De tanto andar entre “algos”, uno se pone ligero”, dice el refrán y terminamos embrutecidos, entonces yo traté siempre de custodiarme lo mío, todavía lo hago y me cuesta horrores”.
“Hay gente que mira tierra y ve tierra…”
“La gente en vez de señalar con un dedo a los otros, tendría que dar vuelta la mano y abrir los cinco dedos y señalarse ellos primero y después señalar a los otros. Acá estamos al revés”.
“Al conocimiento hay que ponerlo en acción, porque yo puedo hablar mucho, decir muchas cosas lindas que después sino cumplo y… Todos se terminan dando cuenta”.
“El aplauso fácil, el consenso elogioso, no van conmigo. Yo estoy operado de todo eso, de la hipocresía también. La conozco, no porque la practiqué, sino por la gente que conocí… Ya te das cuenta al observarlos como caminan, como miran, como hablan…”
“Juan Carlos Martínez Alva, cineasta, escritor y poeta, postulado para el Premio Nobel, era un Sócrates, era un sabio. Murió pasado los 80 años, en Montecarlo. Durante 8 años nos estuvimos carteando. Cada vez que iba a visitarlo no me dejaba ir. Durante años, nunca supe que estaba muy enfermo, nunca me lo hizo entrever. Un día, yo estaba muy mal anímicamente, estaba empobrecido también, sin trabajo y le respondo una de sus cartas, pero no le dije nada de lo que me pasaba y me manda una carta cortita: “Julio siento apresurada tu pulso, ¿Qué te pasa?”… Fíjate que sabiduría!. El día de su muerte, postrado en la cama, pero lucido, pide que lo inclinen, porque dijo: “Me queda un amigo para despedirme”, se refería a mi. Eso fue a las 22 hs y murió a las 10.30 de la mañana del otro día, y en esa carta me escribe:
“Julio, aquí estoy en este 9 que te nombra (Julio). Nos ha tocado en suerte, la vida de los imponderables Cristos y Quijotes y tenemos que tener bien afiladas las lanzas de lapicera y pinceles para luchar contra el virus del egoísmo, hasta asesinarlos de amor justiciero”. “Quien no aprende con una persona así, no aprende nada con nadie”.
“A los jóvenes que tienen talento les aconsejo que no busquen una modernidad, sino, que busquen su identidad y en esa identidad joven, de esta época, tienen que conocer mucho la significación del arte, y el compromiso que tiene esta vocación. También que estudien, pero sin contaminarse, porque el arte oficial es un arte que no dice nada, es un “nadismo”, entonces la gente no tiene ningún compromiso con nada. A los jóvenes les pido que no se distraigan con lo barato”.
“El espíritu se sensibiliza al mirar la obra, eso tiene un gran valor”.
“Acá, en esta sociedad y como estamos, hay que pagar el derecho de vida no el derecho de piso”. (Fin)
“¡Hombres a mí!” Al acudir una gran multitud, Diógenes los despachó golpeándolos con un bastón: “Hombres he dicho!, no basura”.
Silvia Paglioni
Bahianoticias.com en General Daniel Cerri – 8 de agosto de 2009
Bahía Blanca – Argentina











11 agosto 2009 a las 9:39 am
Julio Alessandroni es un artista que Bahía Blanca tendria que valorar mucho más, y aprender de sus conocimientos.
VGM BOLLO HECTOR (compañero de Julio en Amobl.Joy)
18 agosto 2009 a las 2:03 pm
Ser aútentico, y ser en el arte, son en Juio Alessandroni, heroismo, santidad, martirización, y sobre todo artista.
La visión universal del hombre, no es comprendida cabalmente, por sus congeneres, quienes temen conocerse a si mismo y darse cuenta de su realidad.