Bahianoticas -Por Silvia Paglioni. “Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro” legó Platón. Graciela Schadt, de 53 años, hace ocho años que lleva a la práctica esta enseñanza. En el año 2000 hubo un “click” en su vida. Con lo que cobraba en el trabajo le compraba frutas y verduras a la gente que tenía hambre porque estaba fuera del sistema, así nació el Hogar Noel. Eran cuatro familias al principio, al año, eran mil personas que iban a diario a su domicilio particular a buscar alimentos para poder subsistir en el barrio noroeste, calle Don Bosco al 1600. Hace seis años, recibió el premio Ayuntamientos Rey de España por los logros y al mejor desempeño hacia la sociedad. Con ese premio dio de comer durante dos años. Este amor por el prójimo lo lleva en su esencia. Nació en Coronel Pringles y ya con sólo 14 años se apiadaba del que había perdido el rumbo en la vida por el alcohol y los guiaba como la luz de un faro hasta sus casas. Ella si cree que un mundo mejor es posible y nos alecciona sobre como hacerlo.
Reportaje de Bahianoticias
Graciela Schadt y el Hogar Noel
¿La gente es solidaria?
El ciudadano común es el más solidario, de ellos recibo la ayuda más grande. El Servicio Social del Municipio me otorga la tarjeta social que como a todas las instituciones de esta características es de $ 600 mensuales, 0,59 centavos por persona. Al hogar también vienen a poner en práctica la solidaridad muchos jóvenes de distintos colegios y también estudiantes universitarios de la ciudad. Me ayudan a preparar los fines de semana la comida para la semana, pintan, alambran, pusieron los postes, limpian el campito, al que mantengo con un vecino y que hasta hace poco era un basural. Es hermosa la tarea solidaria que realizan muchos niños y jóvenes de Bahía Blanca.
¿Cómo es transitar el camino de la solidaridad?
La solidaridad, el ayudar a los semejantes no es un camino de rosas para nada. Hay muchas espinas, muchos palos en la rueda y piedras en el camino. Hay cosas que te dejan con la boca abierta de emoción y otras que te dejan con la boca abierta de espanto porque no podes creer que exista tanta injusticia y maldad.
¿Cómo llegaste a construir el actual Hogar Noel?
La situación se hacia difícil en mi casa particular, que comencé con esta tarea en el año 2000. Estuve siete años pidiendo ayuda a la Nación, a la Provincia, al Municipio, para que me den un lugar, una casa, aunque sea en comodato para realizar esta tarea solidaria. Una amiga me regalo la plata y compré este terreno y empecé a construir y paso de hormiga lo vamos haciendo, nos falta mucho aún. Estamos aquí, en Nicolás Pérez 1935 en Vista Alegre II desde el mes de Junio de este año.
¿Cuántas raciones de comida entregas por día?
Aproximadamente 120, más los alimentos secos y leche. También hacemos entrega de medicamentos, ropa, calzado. Brindamos charlas sobre problemática: SIDA, drogadicción, abuso infantil, etc. Niños en total son 200 entre todas las necesidades que hay y que asisten directa o indirectamente. Pueden venir a buscar comida, un remedio, etc. Ese es el total aproximadamente. Empecé dando frutas y verduras, pan, carcasa de pollo, cosas que conseguía pidiendo. Pero a partir de diciembre de 2001, debido a la terrible crisis que enfrentó el país, empecé a cocinar porque no solucionaba nada dándoles verduras o carne si la gente no tenía siquiera plata para comprar una garrafa de gas para cocinar.
Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio (indiferencia) de la gente buena, decía Gandhi. Vivir con los ojos cerrados permite vivir sin empatía, andar la vida con vidrios polarizados, y juzgar sin piedad al prójimo que se estancó en el camino.
¿Que sientes en tu corazón cuando dicen, obviamente a tus espaldas y en tono tan despectivo “Mira como ayuda y alimenta a los vagos”?
Lo escucho a diario. Yo no soy quien para juzgar a mi prójimo. Si es vago, borracho, mendigo o ladrón por algo será, algo habrá pasado en su vida para que sea así, nadie es malo porque si. Acá vienen muchos abuelitos, que no tienen nada, gente que vive en la calle, otras que ni siquiera fuego para cocinar tienen en sus casas; discapacitados, gente que está fuera del sistema por edad o falta de estudio y otras circunstancias de la vida.
Has observado Graciela que mucha gente que va a la iglesia a rezar no siguen las enseñanzas de Jesús, que siempre ayudo, tuvo compasión y defendió a los menos favorecidos. Ya desde ese entonces había gente “fuera del sistema”. La Madre Teresa de Calcuta siempre enseñaba, “No cierren las puertas a los pobres; porque los pobres, los apestados, los caídos en la vida, son como el mismo Jesús”. Personalmente he visto, muchos actos discriminatorios de gente que reza mucho y luego le cierra la puerta en la cara a niños que piden comida por el mito que hay: “después la tiran en la calle”. ¿Y si no la tiran? ¿nunca se lo preguntaron? y si la tiran… ¿cuál es el problema? si dan sus sobras en definitiva.
¿Hay una gran incoherencia entre lo que se predica y lo que se practica?
¿Cómo podría rezar el Padre Nuestro? ¿Cómo puedo rezar el Padre Nuestro y ser indiferente a la necesidad ajena?. Es muy injusto y no se comprende, pero hay que continuar con lo que uno cree. Yo atiendo a todo el mundo, jamás le digo que no a nadie. Yo siempre colaboro con la gente, les doy lo que necesitan si lo tengo, no me importa lo que hagan en su vida personal. Si Dios lo manda a golpear la puerta del Hogar Noel por algo será. ¿Cómo no darle un plato de comida, un remedio a un niño o a un anciano, a un ser humano?
Siento que sabes muy bien de que se trata la pobreza. ¿Fuiste una niña pobre?
Nosotros eramos muy pobres. Eramos ocho hermanos, mi papá Juan Schadt es albañil, un alemán con una polenta increíble, se mataba trabajando, y si no había trabajo en su especialidad, hacia el trabajo que encontraba, el que fuera y cuando no había nada de trabajo, se iba a cazar y nos traía lomitos de libre, huevos de avestruces, y los cueros de las libres a la noche los iba a vender, caminaba kilómetros para poder venderlos y que nosotros tuviéramos algo.
Los ojos de Graciela se llenan de lágrimas al recordar, lo cuenta con profunda emoción y transmite un profundo orgullo y agradecimiento hacia su papá Juan.
Víctima de robo el Hogar Noel
El 29 de agosto, cuando Graciela viajo la localidad Jujeña de Susque, zona de extrema pobreza, y donde realiza tareas de beneficencia también, saquearon al Hogar Noel, rompieron todo y se llevaron prácticamente lo que había adentro, las herramientas de los albañiles, por lo cual tuvo que desembolsar para devolver $1300. Se llevaron todos los utensillos y elementos de cocina, comida, hasta los cables. No dejaron nada.
Fue una situación muy triste, incomprensible. La lucha es muy grande y muy fuerte, pero seguiremos trabajando. Seguiré construyendo desde el corazón este hogar para la gente del barrio en Vista Alegre, y poner la institución a su servicio y trabajar con todos ellos. Se llevaron las las herramientas de los abuelos, de vecinos, a mi me llevaron dos herramientas que para mi eran un tesoro, porque me las había regalado mi querido papá cuando tenía cuatro años, expresa con lágrimas en los ojos, eso es lo más costoso. Siempre nos va a pertenecer, por más que lo vendan o lo usen ellos.
¿Cual es tu sueño?
Un cálido Hogar donde la gente aprenda la esencia de la vida, que son el amor, estudio, el trabajo, y no tanto un plato de comida que solo es un paliativo, así no se soluciona el problema de la gente. Hay tanta gente que está mal, necesitada de todo, olvidada…. Ellos necesitan amor y compañía por sobre todas las cosas.
¿Cuáles son las necesidades prioritarias actuales?
Necesitamos de manera urgente alimentos secos (fideos y arroz), son 60 familias numerosas y no nos alcanza, voluntarios con vehículos porque a veces nos dejan de dar cosas porque no podemos ir a buscarlos; cocina, herramientas de todo tipo (palas, ancha, de punta, carretilla, azada, rastrillo, baldes,etc,) utensillos de cocina, (Ollas, cubiertos); leche en polvo y líquida, botellas descartables de agua mineral o lavandina que son las más higiénicas y yo les puedo dar la leche o convertirlas en ollas.
También esperamos de corazón que la delegada municipal, Mónica Mansilla cumpla con lo que se había comprometido en el mes de septiembre. Comprendemos de las muchas necesidades del barrio y que a veces no se puede con todo, pero confiamos en su palabra.
Graciela cree en ellos, en sus “bichi”, “dulce”, “ángel”, “amor”. Así les habla a todos con una sonrisa en sus labios, al niño y al anciano, al hombre y a la mujer.
La vida es un dar y recibir, el real amor es recíproco. Como compensación por la tarea brindada en el día recibió un humilde regalo, que son los más bellos y esenciales, un regalo para su corazón, son los que le dan fuerzas y esperanza y le permiten continuar con su sueño….
Una niña a la que un rato antes Graciela le había dado el almuerzo del día, volvió y le trajo de regalo una florcita silvestre que junto en el campito y le dio un beso…. Su manera de decir gracias y dar amor.
Se le ilumino la cara con una sonrisa y sus ojos brillaron.
Solo los que sufren, los generosos de corazón pueden entender esos mensajes del alma y ser agradecidos.
Dice Graciela: “A los 8 años, cuando tome la comunión yo sentí que se me habría el corazón. Me dí cuenta de adulta sobre esto que me había sucedido.”
A los 8 años, esa niña, expandió su corazón y también su apertura visual. A esa edad pudo mirar a los costados de su camino, a los rezagados, a los ningunos y ninguneados como los llama Galeano… A los que se les rompieron los sueños. También miró al cielo y desde ese día nació un Pacto de Amor entre ellos, ella y Dios. Sólo ellos saben en verdad de que se trata todo esto.
Dios la siga Bendiciendo a Graciela Schadt, y a todas las Gracielas que caminan la vida haciendo algo por el prójimo sin importarles lo que hacen en sus vidas privadas a quienes extienden sus manos solidarias, sino lo que Son… Seres Humanos.
Estas mujeres y hombres saben muy bien que un mundo mejor y digno es posible y lo están construyendo.
Para colaborar: HOGAR NOEL – Nicolás Pérez 1935 – Vista Alegre II
Foto 1: Graciela e Ignacio, el abuelo “ángel” que siempre la ayuda y le hace compañía; Foto 2: Graciela cocinando el almuerzo; Foto 3: Orgullosa y Feliz junto a la bandera Argentina en la entrada del Hogar Noel; Foto 4: Violeta y Claudia mujeres solidarias que ayudan a Graciela, Foto 5: Hogar Noel

















