El diván de los pobres

“La caja de ‘Resero’ es el lugar adonde ese hombre va con su pena, con su angustia y su impotencia”. El psicólogo social Alfredo Moffatt expresó: “Cualquiera de nosotros que esté una semana o 15 días sin ninguna protección, durmiendo a la intemperie, sin tener acceso a una casa ni a nada; antes de los 15 días está oliendo poxi para no volverse loco. El inhalante lo usan para aguantar la barbarie de vivir por donde nosotros pasamos. El no tener casa es parecido a no tener identidad. Los chicos de la calle son mirados con miedo, con desprecio o con lástima, y las tres cosas duelen”.

Por Néstor Sappietro (APe).- Hace unos años, en una entrevista que hicimos con el psicólogo social Alfredo Moffatt, nos dejó una frase que resume un montón de respuestas que uno a veces busca y no encuentra: “La caja de ‘Resero’ es el diván de los pobres”… Moffatt hablaba del hombre que había quedado afuera del sistema, afuera del mundo del trabajo y de la posibilidad de conseguirlo. “La caja de ‘Resero’ es el lugar adonde ese hombre va con su pena, con su angustia y su impotencia”.

Ese día hablamos también de los inhalantes, el “Resero” de los pibes, y Moffatt afirmaba: “Cualquiera de nosotros que esté una semana o 15 días sin ninguna protección, durmiendo a la intemperie, sin tener acceso a una casa ni a nada; antes de los 15 días está oliendo poxi para no volverse loco. El inhalante lo usan para aguantar la barbarie de vivir por donde nosotros pasamos. El no tener casa es parecido a no tener identidad. Los chicos de la calle son mirados con miedo, con desprecio o con lástima, y las tres cosas duelen”.

Al miedo, el desprecio y la lástima que denunciaba Moffatt en aquella entrevista que hicimos en el año 1993, hoy hay que sumar la indiferencia.

Los pibes que andan las calles como sombras, olvidados y con la mirada perdida se han multiplicado en estos años hasta formar parte de un paisaje desolador.

La información que llega de Santiago del Estero hace mención a la continuidad de este flagelo de los pibes exiliados: “Tienen entre 8 y 12 años, y no es extraño encontrarlos por las calles santiagueñas inhalando sustancias tóxicas que ya decidieron su futuro”.

Quienes deciden el futuro de estos pibes no son las sustancias tóxicas sino quienes condicionaron su vida a la más extrema marginalidad.

Los profesionales consultados en el informe señalan que “el hecho de que aspiren pegamentos se debe a que es de fácil acceso”, y advierten que esto es el inicio para el consumo del alcohol o de otras sustancias ilegales más duras. “Estos chicos no fijan la mirada, tampoco coordinan su marcha y tienen una conducta extraña ya que tienden a aislarse”.

Los pibes invisibles para el apuro de la ciudad son el síntoma más elocuente de la destrucción de los lazos esenciales de una sociedad cada vez menos solidaria.

Ellos están ahí con sus bolsas o tarritos reunidos en pequeños grupos, compartiendo el pegamento, matándose en silencio.
Ya no se esconden de la mirada del resto porque entienden que al resto no le importa lo que pase con ellos.

Por eso, repasando aquella nota de hace 15 años, uno encuentra que al desprecio, el miedo y la lástima se ha sumado la indiferencia; quizás, si se pudieran poner los sentimientos en una escala, este sería el más cruel.

El único que parece verlos es el policía que los va a reprimir, y para eso también usan el pegamento, porque como suelen decir “así los golpes duelen menos”.

Y así seguirán las cosas mientras a los pibes de la intemperie no les devuelvan la identidad de un hogar con trabajo, la posibilidad de educarse, el derecho a jugar…

Mientras todo eso no pase, el poxi se seguirá multiplicando en cada esquina de nuestra geografía y ellos estarán ahí, inventándose un alivio y apurando el final. (FIN)

Fuente: Pelota de Trapo

CONCIENCIA: NIÑOS DE LA CALLE

YouTube Preview Image

Bahianoticias.com




Dejar comentario

Bahianoticias.com - Ver todas las Fotos

Bahía Blanca - Estreno de película “El nombre de las Flores”Bahía Blanca - Estreno de película “El nombre de las Flores”Bahía Blanca - Estreno de película “El nombre de las Flores”Juan Carlos RodríguezAmérico MazzuccaAmérico Mazzucca