Por su parte, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentina (CRA), Néstor Roulet, advirtió que el sector ganadero ha llegado al “extremo” de que se ha quedado sin novillos y sin carne, y pidió para solucionarlo que se fijen precios “a ciertos cortes” para el consumo interno y que el resto se libere para la exportación.
La posibilidad de que el Gobierno limite las exportaciones de carne para frenar la suba de precios generó ayer un fuerte rechazo de las entidades ruralistas, que advirtieron con tomar medidas de fuerza y atribuyeron a la “mala política oficial” la caída en la cantidad de cabezas de ganado.
La situación generada por los incesantes aumentos en los precios de la carne fue analizada ayer por la presidenta Cristina Kirchner durante una reunión en Casa Rosada con el ministro de Economía, Martín Lousteau.
En el encuentro, que se extendió durante una hora y media con la presencia del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se analizaron dos medidas: imponer controles internos para evitar ajustes desmedidos y limitar en un 40 por ciento las exportaciones de carne.
“Nada cambió y nada hace pensar que algo cambie. Así como estamos, la única salida parece ser tomar acciones”, alertó el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza.
Por su parte, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentina (CRA), Néstor Roulet, advirtió que el sector ganadero ha llegado al “extremo” de que se ha quedado sin novillos y sin carne, y pidió para solucionarlo que se fijen precios “a ciertos cortes” para el consumo interno y que el resto se libere para la exportación.
En cuanto al aumento de 20 por ciento en los precios en lo que va del año, consideró que “hemos llegado a este extremo porque no hay novillo, no hay carne” y añadió que “nos estamos quedando sin animales para el consumo interno”.
“El Gobierno se equivoca en asociar precio con producción porque la realidad nos ha demostrado que mientras a nosotros nos pagan menos la carne vale más”, indicó el ruralista.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, señaló que con la suspensión de las exportaciones, la Argentina “se cierra al mundo, cuando justamente tiene la posibilidad de aprovechar esa gran demanda mundial”.
Explicó que en el país “producimos tres millones de toneladas de carne vacuna y exportamos 500 mil: quiere decir que 2,5 millones se consumen acá”. (La Mañana)
Fuente: Cuenca Rural







