El torneo sufre su momento más delicado luego de la polémica manera en la que se definió el descenso. Acusaciones de arreglo, falta de ética y un posible pedido a la Justicia para suspender la competencia salpican al básquet campeón olímpico.
A poco más de 24 horas de la polémica noche en la que quedó decretado, de una manera muy poco clara, el descenso de Central Entrerriano y Belgrano de San Nicolás al TNA, la Liga Nacional de básquet vive su momento más caliente y sospechado.
El papelón tuvo su punto de inicio a las 21 del domingo, cuando empezaban los partidos entre Belgrano-Central Entrerriano e Independiente-Estudiantes, justamente los cuatro equipos que intentaban no quedar entre los dos últimos.
Independiente necesitaba ganar sí o sí, mientras que Estudiantes debía obtener una victoria para salvarse aunque se mantenía en la categoría en caso de perder y que Ben Hur superara a Libertad. En tanto, Belgrano tenía que conseguir un triunfo y esperar una caída de Independiente.
Con la victoria de Belgrano consumada, Central Entrerriano descendía y todas las miradas estaban puestas en lo que sucedía en Neuquén, donde Estudiantes se imponía con comodidad hasta que un corte de luz (a propósito para varios, normal para los locales) paró las acciones durante 10 minutos con el resultado 76-63. Mientras se esperaba que vuelva la energía, los bahienses se enteraron que Ben Hur había ganado, empezaron a festejar y comenzaron las polémicas…
Marcelo Richotti, entrenador de Estudiantes y ex jugador de Independiente, decidió mandar a todos los suplentes a la cancha. “Fue un premio al esfuerzo de todo el año y además no puse a chicos que no juegan nunca”, se justificó el técnico, quien desde el banco veía como su equipo sufría 28 puntos en menos de cuatro minutos y luego perdía en el suplementario. Independiente se salvaba, Estudiantes ya lo había conseguido. Todos contentos.
Lógicamente, en Belgrano explotaron. “Richotti entregó el partido”, aseveró Germán Asenía, representante de los de San Nicolás en la AdC. El principal perjudicado exige una sanción para Estudiantes e Independiente y si esto no sucede prepara una acción judicial para suspender el torneo. “Vamos a pedir que el caso lo trate el Tribunal de Etica de la Liga. Muchos clubes se han solidarizado porque lo que pasó es una vergüenza”, afirmó el dirigente.
La Asociación de Clubes (AdC), a través de su titular, Eduardo Bazzi, también dejó bien en claro su postura y malestar por lo sucedido: “Hay instituciones que no están a la altura de la competencia, en lo económico y lo ético. Independiente de Neuquén es una de ellas”. Y agregó: “La definición no fue normal ni transparente”.
Bazzi también tuvo palabras muy duras con Richotti: “Me parece que no le acaba de dar una mano a la Liga y Estudiantes, fundador de la competencia, rifó 25 años de prestigio en cinco minutos con esa actitud. Como en toda actividad, acá también hay códigos que nadie respetó. No sólo hay que ser honesto, también hay que parecerlo”.
“Tengo la conciencia tranquila. Acá no se arregló nada y el que quiera pensar mal que lo haga. Tengo un nombre en la Liga y no debo demostrar mi honestidad”, contestó Richotti. La Liga arde y el fuego está lejos de apagarse.
Fuente: TyC sports

