Buenos Aires, (UPI) — La Casa Rosada se muestra implacable con los penes de toro, al impedir su exportación pese a que es aparte del animal no forma parte de la mesa nacional. “El triste presente del comercio de los penes de toro tiene a los clientes en Hong Kong esperando en vano su mercadería afrodisíaca para sazonarla con picante”. Treinta empresarios argentinos que se dedican a este comercio le dicen a Moreno que sólo los chinos los consumen. Y le piden clemencia. Pero consiguen poco y nada.
El diario Crítica dijo que los reclamos son de “exportadores de penes de toro, precisamente, que abruman al secretario de Comercio con sus reclamos y penurias. Le explican que en ciertos casos, como el de ellos mismos, la exigencia de un encaje de stock y un permiso administrativo para poder vender al extranjero no tienen ningún sentido”.
Le insisten en que “acá, entre nosotros, nadie se anima a comer la parte del novillo de setenta centímetros de largo por dos centímetros de diámetro, que es el más habitual de los penes. Y aún menos el de un toro adulto, que llega a medir un metro y veinte centímetros por siete centímetros de diámetro”, resaltó el tabloide.
Remató señalando que “el triste presente del comercio de los penes de toro tiene a los clientes en Hong Kong esperando en vano su mercadería afrodisíaca para sazonarla con picante. Y a los empresarios locales chillando por la tozudez de (el secretario de Comercio, Guillermo) Moreno”.












