Berlín. (Agencias - La Vanguardia) Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) han entrado en recesión económica, una situación que debería prolongarse durante 2009. Este es el principal mensaje lanzado por la OCDE, que revisó a la baja las perspectivas de crecimiento para sus países miembros y que augura una caída del 0,3% de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2009. La organización calcula que Estados Unidos tendrá una caída del PIB del 0,9% el año próximo; la zona euro, del 0,5%, y Japón del 0,1%.
Para 2010, sin embargo, espera una recuperación que debería traducirse en un crecimiento económico del 1,5% para el conjunto de la OCDE, gracias en especial a una subida del 1,6% en EE.UU., y, en menor medida, la del 1,2% de la eurozona. El PIB japonés no aumentaría más que el 0,6 por ciento, según la organización.
Esta mañana se hizo público que el PIB de Alemania registró en el tercer trimestre un retroceso frente al segundo del 0,5%, la segunda bajada consecutiva este año. Se trata de la primera recesión técnica de la principal economía de Europa en cinco años.
En el segundo trimestre la economía alemana tuvo un retroceso del 0,4%, mientras en el primero, el PIB subió el 1,4%. La Oficina Federal de Estadística, con sede en Wiesbaden, informó de que la bajada del PIB se debió fundamentalmente al retroceso de las actividad económica en los meses de verano de julio a setiembre.
Considerada como signo de recesión, según la valoración de algunos economistas que usan ese término cuando el retroceso económico se produce en dos trimestres consecutivos, la bajada del PIB alemán ha tenido su origen en el descenso de las exportaciones y la reducción de la demanda interna.
La Oficina Federal de Estadística subrayó que las exportaciones, el principal motor de la economía alemana, sufrieron un descenso apreciable en los meses de verano y, como las importaciones registraron de forma simultánea un alza significativa, las ventas en el extranjero no contribuyeron suficientemente al crecimiento.
Pese a todo, los expertos de Wiesbaden registraron algunos impulsos positivos relevantes, como una subida ligera del consumo público y privado, mientras las empresas aprovecharon para almacenar materia prima y material.
La última vez que la economía alemana se contrajo durante dos trimestres consecutivos fue en el primer semestre de 2003. “Si creen que las cifras de hoy son mala, esperen al próximo trimestre”, dijo Carsten Brzeski de ING Financial Markets. “Los vientos de frente de la crisis económica y de la desaceleración global soplan directamente en el rostro de la economía alemana”, agregó.
En términos interanuales, el crecimiento fue de un 1,3% tras el 3,3% en el periodo de abril a junio.












