Desde que comenzó el paro del campo y el gobierno cerró las exportaciones de carne, 15.000 trabajadores del sector fueron suspendidos. El secretario General del Sindicato de los Trabajadores de la Carne, Silvio Etchehun, quien denunció que el Ministerio de Trabajo de la Nación aún no pagó un peso de los subsidios que prometió a los trabajadores. Además, el dirigente cuestionó las resoluciones que emitió la Oncca (Oficina de Control Comercial Agropecuario) esta semana para regular la exportación de carne y que obligan a los frigoríficos a disponer unos inéditos “encajes cárnicos”. “De ser el primer exportador de carne, de ser reconocidos por nuestros productos en el mercado cárnico mundial, terminamos haciendo que nuestro mayor comprador sea Venezuela”.
“Esas resoluciones son un mamarracho y totalmente inviables”, afirmó Etchehun, quien además sostuvo que que no se podrá cumplir con el precio de los 13 cortes populares si la exportación está cerrada.
Muy crítico del gobierno, el sindicalista analizó el paro del campo y opinó: “El gobierno nunca quiso consensuar con el campo, el estado necesitaba tiempo para ir formando elementos administrativos y jurídicos para poder afrontar un paro que no se sabe cuando va a terminar”.
¿Cual es la posición de los trabajadores de la carne en esta nueva etapa del conflicto agrario?
La posición que tenemos es la misma que cuando empezó el tema, acompañando a los pequeños y medianos productores, contra una política de Estado en lo que hace a las carnes por la cual seguimos con 15.000 trabajadores suspendidos. No obstante eso el gobierno se comprometió a subsidiarlos con 600 pesos pero no ha pagado un centavo. Por otro lado, con estas últimas dos resoluciones que sacó Economía y el ONCAA en función de la reglamentación de las exportaciones no ha salido ni un contenedor y de mi punto de vista, son un mamarracho y totalmente inviables para el sector exportador. Y el último comentario que tenemos es que aparentemente no se abrirían las exportaciones hasta que no se termine el paro agropecuario el 15 de mayo.
¿Y qué piensan hacer desde el sindicato en vistas a los futuros días de conflicto?
Es indiscutible que nosotros tenemos que seguir participando en función de una política agropecuaria, fortalecer el reclamo del campo, expresarnos, participar de las protestas en las rutas garantizando la libre circulación, en definitiva llevar adelante este reclamo en conjunto, que es el reclamo que está pidiendo la sociedad, porque ya ahora no es solamente una cuestión del campo.
Ahora, con este nuevo recrudecimiento del conflicto ¿Como ve la situación de los trabajadores suspendidos?
Creo que el problema se va a acrecentar en la medida que cada empresa empiece a perder su circuito financiero, su circuito de pagos y su comercialización. Aparte, esto va a empezar a afectar también a las empresas de consumo, es decir no solamente a la industria que hace la producción de carne para los consumidores argentinos y extranjeros, sino también a todos los subproductos, los que se dedican al cuero, a las achuras, las grasas, va a empezar a afectar a todos aquellos que utilizan el derivado del proceso del vacuno, que van a empezar a tener problemas.
Pero para eso estaban los subsidios, para paliar el problema de los trabajadores que estaban afectados por la parálisis del campo ¿Cómo está esa situación?
Los subsidios lo han solicitado 95 empresas, 44 han cumplido los requerimientos formales y administrativos que exige la norma, 10 o 15 carpetas están preparadas ya para derivarlas al ANSES para su liquidación y que aparezca la plata en cada CBU de la cuenta sueldo del trabajador, que esto estaría afectando en la primera tanda a alrededor de 3.000 compañeros, de los 15.000, pero en realidad pasa como con la carne, así como no salió ningún contenedor, ningún trabajador cobró el subsidio de la primer pérdida que tuvieron de los 21 días de paro agropecuario en función a la complementación horaria.
¿Saben que pasó, por qué no lo recibieron, tuvieron alguna comunicación oficial sobre el tema?
No, lo que pasa es que todo va atado del tema agropecuario, hasta que no esté resuelto ese tema, el estado no se puede comprometer a liberar las exportaciones, no se puede comprometer a pagar el subsidio, porque la situación política que tiene en el sector es muy compleja. Entonces dicen “si yo libero las exportaciones y el paro agropecuario sigue, me va a faltar carne”.
Pero no es así porque los frigorífico están llenos de carne, las carnicerías están bien abastecidas, hay suficientes animales en pie para la oferta y la demanda
¿Entonces cual es el problema?
Tienen un problema de comercialización, no puede lograr bajar el precio real que ha tenido la inflación en el país, no el precio que quiere aplicar Moreno o el gobierno -que dice el kilo de carne tiene que valer tanta plata porque se les antoja- porque con ese criterio tendría que bajar el precio del azúcar, del aceite, etc. que tienen precios que son el doble de lo que aparece en los índices que muestra el gobierno a través del INDEC, es la realidad.
Acá hay un pico inflacionario que está afectando a todo el mundo, no solo a la carne, la inflación es la que congela la economía, no el campo, ni los trabajadores de la carne ni doña Juana que va a la carnicería, la economía se está congelando a consecuencia de la inflación y del mal manejo económico de este gobierno, que no tiene claro quien es el ministro de economía, si es alguno de los Fernández, es Moreno, Néstor o Cristina. Hay una confusión de roles, que no está definida y hace que tengamos los problemas que tenemos cuando tendríamos que aprovechar la situación global que no se da desde hace cincuenta años.
¿Cuál es su opinión de todo este período de negociación?
Acá queda claro que el gobierno nunca quiso consensuar con el campo por una política de estado para el sector, la verdad que el estado necesitaba tiempo para ir formando elementos administrativos y jurídicos para poder afrontar un paro que no se sabe cuando va a terminar. La diferencia entre el paro anterior y este es que el estado no tenía reglamentaciones, leyes y un montón de cuestiones que le podrían haber llegado a permitir tomar un montón de medidas. Hoy ya hay otras cosas, hay una ley de abastecimiento, hay una reglamentación del ministerio de Economía que le da facultades al ONCAA y a Moreno para digitar si sale o no sale la carne o los cereales.
Después hay distorsión, el estado plantea las retenciones porque quieren que le den valor agregado a los cereales y esto es mentira porque si se fijan, en el tema de girasol y maíz, a las plantas de biodísel que se inauguraron ahora en San Luis le acaban de aumentar las retenciones casi al doble y ¿quien consume biodiesel en Argentina que perjudica al consumo?
¿Entonces cual es el trasfondo para usted del sistema de retenciones aplicado?
Esto muestra que acá no se discute si el Estado quiere una política intervencionista o no, la realidad es que esto es un hecho netamente recaudatorio, que tienen un problema de caja, que toda la obra pública del interior está parada, la mano de obra de la industria de maquinaria está parada, los agroquímicos están parados y también los trabajadores de la carne están igual, así que esta es la realidad del país y la inflación viene en aumento a medida que la economía se va enfriando.
Los cortes populares en teoría son una suerte de paliativo contra el alto precio de la carne pero hay reclamos que no se ve en las góndolas ¿Se cumple esto?
El problema es que nosotros no podemos subsidiar 13 cortes populares si la exportación está cerrada. Para tener cortes populares necesitamos tener la exportación abierta. La única manera de sacar esos 13 cortes a precio accesible, no lo que marca Moreno, sino a un precio accesible, es teniendo abierta la exportación, para que el cuarto delantero se vuelque totalmente subsidiado a los cortes populares que compra la gente de menos poder adquisitivo.
Por otro lado está la mercadería que es de alta calidad, que es la ternera, la que come el sector de clase media – alta, que tiene un poder adquisitivo un poco más alto. Ellos van a seguir comprando la bola de lomo al precio que lo está comprando hoy, porque esa misma gente está formando ese precio, sino nadie compraría la bola de lomo a 17 o 18 pesos o el asado de ternera a similar precio. Quiere decir que hay gente que la está comprando y carniceros que la están vendiendo, entonces van formando el precio.
El tema es cómo hacemos nosotros para tener un producto para la gente que menos recurso tiene y la única manera es que la exportación esté abierta, no hay otra ecuación, porque en la carnicería, con la media res entera es imposible que hagan promedio en función de eso que quieren aplicar.
Este conflicto también complica mucho al sector en su rol de proveedor internacional ¿Cómo ve el tema?
El país no puede seguir con esta situación, estamos a punto de perder el status quo con el mercado común europeo y nos van a sancionar. No es sólo que nos van a sacar la cuota Hilton, que son 28.000 toneladas, no vamos a poder vender ni un gramo más a Alemania, ni a Holanda ni a nadie, vamos a terminar vendiéndole a Venezuela.
De ser el primer exportador de carne, de ser reconocidos por nuestros productos en el mercado cárnico mundial, terminamos haciendo que nuestro mayor comprador sea Venezuela y bien venido que le brindamos algo a ese país, pero la realidad es que todo va camino a destruirse y todas las medidas que se están tomando, no solamente en la carne, no favorece a los consumidores. Se ha visto, desde que se empezó con los acuerdos en marzo del año pasado, tanto de la carne, la canasta básica, los colegios privados y en todos los rubros en los que se intervino, los precios aumentaron, es la realidad que vivimos todos. Los acuerdos no sirvieron.
¿Cómo ve el abastecimiento en este nuevo paro, faltarán productos cárnicos en las góndolas?
En estos 8 días no creo que haya problemas de desabastecimiento porque todos los supermercados y comercios se han abastecido en función que todo esto ya se venía, los frigoríficos hasta el 15 de mayo no van a tener problemas porque están tapados de carne por más que estén parados y no estén trabajando. La realidad es que estos 8 días lo que van a producir es un enfriamiento mayor en la economía, porque el consumidor argentino está pensando como ahorrar, en función que no le alcanza ni para comprar un yogurt, entonces automáticamente todo se va enfriando y en la cadena terminan perjudicándose todos.
¿Y para el sindicato los acuerdos salariales no sirven para sobrellevar la escalada inflacionaria?
Los acuerdos salariales firmados ya hoy no son válidos porque el poder adquisitivo disminuyó, hoy tenemos gente movilizada de todos los estamentos, de ATE, del Estado, compañeros de los frigoríficos que están suspendidos, de las empresas que trabajan con las maquinarias, hay una situación que en el gobierno no quieren reconocer que hay un montón de gente perjudicada en este momento, así como no quieren reconocer la inflación.
Fuente: La política online
Nota relacionada: Febrero de 2008 – Argentina y Venezuela de trueque










